Proverbios

Milagros de Navidad

Diciembre es una época muy especial para compartir en familia, viajar, disfrutar las vacaciones, fijar metas y, lo más importante, es una época llena de milagros, donde vemos el amor de Dios en cada área de nuestras vidas y donde Él toca nuestros corazones para ayudar y bendecir a otros. En esta oportunidad, la revista H&C comparte algunos milagros que Dios ha hecho con la Fundación Misericordia, Amor y Servicio (M.A.S.), pues desde su creación, el Señor ha hecho milagros respaldando el ministerio, ayudando a miles de personas, e incluso en la actualidad (con pandemia) continuamos viendo Sus obras.

El milagro de una iglesia generosa

La Navidad es un tiempo donde más personas abren sus corazones para ayudar a los niños y familias en condiciones de vulnerabilidad por medio de actividades como las “Estrellitas” de la fundación M.A.S. Juliana Rueda, voluntaria de las Estrellitas, compartió con H&C los milagros que ha visto en medio de esta labor.

“El primer milagro es ver una iglesia con corazones muy generosos. Por ejemplo, en la semana empacamos todo en las cajas donde recibimos los regalos, el viernes dejamos la bodega vacía pero el domingo otra vez está todo full. Es increíble que de un día a otro sorprendentemente las cajas están a rebosar.  En Navidad entregamos los mejores regalos para las niñas del hogar. También apoyamos a fundaciones muy humildes y de bajos recursos que todos los años agradecen el apoyo que se les ha dado, pues con esas ayudas también son beneficiados otros niños.

En pandemia, muchos de los representantes o de los directores de las fundaciones muy lejanas, pasaron por una situación muy difícil porque no contaban con los recursos para darles algo a sus niños y es muy bonito poder, como iglesia y como comunidad, ayudar al que necesite. Otro servicio del M.A.S. es apoyar a las madres lactantes con las estrellitas donde se les organiza un kit de aseo y cosas de bebé. Para mí, apoyar estas actividades me permite ver la generosidad de Dios y cómo Dios levanta a una iglesia generosa”.

El milagro de soñar con un mejor futuro

Todo empezó con un sueño de Esther Lucía Ángel de Silva que, al ver a un país desigual e indiferente a la vulnerabilidad de las familias y los niños de Colombia, decide crear la Fundación Misericordia, Amor y Servicio. Una de las obras más grandes que tiene la fundación son los internados que amparan a más de 1.500 niños, quienes, a lo largo de su vida, reciben techo, educación, alimentación y mucho amor, y la temporada navideña no es la excepción, pues se entregan aproximadamente 4.600 regalos de Navidad.

Norma Henker durante muchos años compartió con los niños del hogar como profesora de gimnasia. Ella compartió con H&C algunos milagros que vio durante las épocas decembrinas. “Uno siempre celebra en diciembre, pero la Navidad es un momento muy especial donde hay muchos milagros. En esta época, los niños casi siempre tienen bicicletas, ropa, juguetes, comida… Con las estrellitas y con los regalos que llegan a la fundación M.A.S. se llena una bodega impresionantemente. La gente regala mucho, son muy generosos. La fundación M.A.S también los lleva de viaje y los atienden como príncipes. Es una de las organizaciones que yo he conocido con más generosidad. Ellos sí tienen servicio y acompañan a los niños desde chiquitos hasta que se casan, hasta que hacen sus carreras y siguen con sus vidas”.

La obra de Dios continúa viéndose reflejado en la fundación a pesar de la escasez o de una pandemia. Linda Barrantes Sotelo, servidora del M.A.S., comentó cómo el Señor respalda el ministerio: “Es maravilloso ver que la provisión de Dios nunca ha faltado. Continuamente la fundación trata de suplir y ayudar en lo que más puede a las personas.

Cuando se acerca la época de Navidad, es sorprendente estar en la actividad de las estrellitas y ver cómo la feligresía entrega regalos para luego ser repartidos entre los niños de menos posibilidades económicas y aún queda para repartir a muchas otras iglesias. Pero creo que lo más emocionante del M.A.S. es ver la transformación de los niños que llegan a los hogares. Es gratificante saber que los recursos del M.A.S. están destinados para cambiar y bendecir la vida de muchos niños y niñas”.

El milagro del corazón bondadoso

Historias milagrosas en el hogar de los niños de Ester Lucía hay muchas, algunas contadas por la propia fundadora en su libro “Los tesoros que Dios me dio”.

“Le estaba pidiendo a Dios una lavandería industrial para la ropa sucia de los niños, cuando un día llego al hogar y veo un burro que alguien había regalado generosamente. Gloria Lucía y el pastor José Helmer Machado me contaron que ellos le habían pedido a Dios un burro para llevar la ropa sucia hasta un lavadero que alquilaban en el vecindario, y ahí estaba su oración respondida en cuatro patas. Gloria Lucía ponía en sus oraciones la petición de la famosa lavandería industrial para el hogar de niños. Un día, un hombre le dijo: “Doña Gloria, despreocúpese, que yo soy dueño de una cadena de lavanderías y les voy a regalar las máquinas que necesitan”.

Pero por la noche, ella misma llama a mi teléfono para informarme la gran tragedia: “Al dueño de la cadena de lavanderías le hicieron un asalto en su propio negocio y lo mataron. Ya no vamos a tener el tan esperado regalo”. Pocos días después, la llama sorpresivamente la esposa del fallecido y le hace este comentario sorprendente:

“Cuando mi esposo oraba con usted en la madrugada, aunque yo no era cristiana, prestaba atención; así escuché cuando él, horas antes de morir asesinado, prometió que daría ese regalo al hogar de niños de la iglesia. Para honrar el compromiso de mi esposo, yo les voy a dar esa lavandería”. Cecilia, la viuda, quien se hizo cristiana, no solamente nos dio las máquinas de nivel industrial, sino su mantenimiento de por vida. Y el Señor no solo nos dio la lavandería, sino el alma hermosa de Cecilia, porque Él siempre otorga mucho más abundantemente de lo que nosotros le pidamos en nuestra humana limitación”.

El milagro de la oración

Hay muchas historias acerca de cosas milagrosas e increíbles que cuenta Ester Lucía en su libro donde relata el poder de la oración para ver milagros. “Cuando pasábamos por una crisis financiera, todas las señoras de mi oficina lloraban porque no había en las despensas los artículos para la entrega habitual a las familias necesitadas ni para el hogar de niños.

Yo les dije entonces: “Chicas, se me acaba de ocurrir una idea genial que solucionará el problema: Ponernos a orar”. Mientras orábamos en mi oficina, envié a una voluntaria muy consagrada a hacer un inventario en la despensa. Ella es Vera Simenawer, quien regresó al instante e informó que había cuatro barras de chocolate. Ese era todo nuestro inventario. Seguimos orando intensamente por un tiempo más, cuando, de pronto, entra corriendo Vera y nos informa: “No sé si me estoy volviendo loca, pero se está llenando la despensa en forma inexplicable”. Fuimos con ella al depósito y ¡tenía razón!, esa despensa se llenó a reventar en forma milagrosa. Cuando se lo contamos a Darío, aunque él es un hombre de fe espectacular, pensó que estábamos enloqueciendo.

Les hizo preguntas a los vigilantes sobre si habían visto llegar algún camión cargado de alimentos, pero todo fue inútil. Nadie había visto nada. Aquella enorme cantidad de alimentos llegó al depósito en forma completamente inverosímil. En esa ocasión, alimentamos a los niños y asistimos a las familias necesitadas de la iglesia durante dos meses continuos. Todo lo que tenemos que hacer a fin de que los milagros sucedan, es disponer nuestro corazón para escuchar la voz de Dios”.

El milagro de la esperanza en tiempos de crisis

La fundación M.A.S. no para, y mucho menos en crisis como la pandemia, pues mensualmente se continúan entregando mercados completos a familias necesitadas (se han dado más de 300.000 mercados aproximadamente). Pero no solo se les brinda alimento, sino toda clase de ayuda.

Un buen ejemplo ocurrió durante la Navidad del 2020 en Girardot, donde los voluntarios de la fundación M.A.S. y el grupo formativo de Casa sobre la Roca en Girardot, dirigido por coronel Guillermo Peña, llevaron el amor de Dios a la familia Hernández, quienes, por la difícil situación de la pandemia, no contaban con recursos para adecuar su cocina y la habitación de su hijo mayor.

Gracias a una donación por parte de la fundación M.A.S., hoy Óscar Hernández y sus hijos disfrutan de este milagro de Dios. “Doy gracias a Dios por su amor, por todo lo que hace en mi vida, porque cada día está pendiente de mí, porque me llena de alegría y de emoción. Gracias a la fundación M.A.S. porque nos sorprendieron”, aseguró Hernández a Hechos&Crónicas TV.

Así mismo, ante las catástrofes o emergencias invernales en el país, el M.A.S. siempre está presente realizando campañas de ayuda. Un ejemplo de ello fue durante el invierno del 2010-2011, donde se presentaron más de dos millones de damnificados. A través de la fundación M.A.S se recogió más de 37 toneladas de ayuda que beneficiaron a 2.600 familias a nivel nacional. Juan Manuel Paternina, pastor de Casa Sobre la Roca en Sincelejo narró: “Hubo multiplicación de panes y peces. Habíamos contado 440 mercados, cuando llegamos pensamos que no iban a alcanzar, pero Dios se movió. No me atrevo a decir el número, pero estoy seguro que pasamos de los 600 mercados”.

Increíblemente Dios no deja de hacer milagros sin importar la temporada del año en que estemos. Sin embargo, la Navidad es una buena época para empezar a llenar nuestros corazones con generosidad y bondad para servir, ayudar y bendecir a quien lo necesita. Y tú, ¿qué esperas para empezar a ver MÁS milagros navideños?

Por: Norma Pinzón – norma.pinzon@revistahyc.com

Fotos: Archivo particular. 

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