Lucas MD

Síndrome de la cabaña: miedo a salir de casa

¿Es usted de aquellos que desde el inicio de la pandemia ha salido muy pocas veces de casa y elige quedarse en su hogar por temor al virus? ¿prefiere estar días encerrado y alejado de todo y de todos?

“A muchas personas les está costando demasiado volver a salir a la calle: ¿y si me cruzo con alguien y me contagio? ¿Y si toco aquí o allí? Y la respuesta, en ocasiones, será una catástrofe detrás de cada ¿y si…? Es importante que seamos realistas sobre el riesgo que corremos al salir a la calle: ni minimizarlo como si fuese imposible contagiarse, ni magnificarlo como si irremediablemente nos fuéramos a contagiar”: María José Collado, doctora en psicología y codirectora del Centro Cuarto de Contadores, en Leganés (Madrid).

Después de un año largo de pandemia, la posibilidad de salir a las calles, está ocasionando en muchos, ansiedad y miedo a dejar el confinamiento. Esto cuenta Carolina Jiménez a H&C, quien duró meses sin salir de casa. “Me pueden tildar de miedosa y exagerada. Tal vez lo sea, pero no te imaginas el susto y pánico que me dieron cuando salí de mi apartamento después de estar ocho meses confinada con mi hijos. Durante ese tiempo no salimos a nada, ni a hacer mercado, diligencias, controles médicos, visitas de familiares, a ¡nada!

Un día recibí una llamada de mi mamá y dijo que no me quedara encerrada, que mi vida tenía que reanudar, que el encierro me iba a acabar y a envejecer; y que el virus iba a estar rondando por mucho tiempo, pero que a pesar de ello debíamos aprender a estar cerca de él con todas las precauciones del caso.

Empezamos a salir poco a poco llenos de pánico, y a pesar que compré trajes especiales para evitar que la ropa estuviera expuesta, me cuesta salir. Y digo me cuesta, porque mis hijos extrañaban salir y cada vez que hay oportunidad de hacerlo, se emocionan, pero yo muero de susto. Amo mi casa, es mi burbuja. Aunque mis hijos disfrutan estar afuera, les digo que es mejor morir encerrados que por COVID-19.

Mi mejor amiga me dijo que estaba tomando muy a pecho todo esto y me expresó su preocupación. Mis hijos de cuatro y seis años lloran mucho porque se desesperan viviendo enclaustrados en el apartamento de 70 metros cuadrados, pero aunque suene feo, prefiero todo esto”, cuenta esta mujer de 35 años.

Así como Carolina, hay millones de personas en el mundo que prefieren el confinamiento. ¿Es usted uno de ellos? ¿Sabía que este comportamiento tiene un nombre?

Abecé del síndrome de la cabaña

¿Qué es? El síndrome de la cabaña hace referencia básicamente, al miedo a salir de casa después de la cuarentena del COVID-19.

¿Quién habló por primera vez de este término en la pandemia?

Aunque el término ya se usaba para referirse a la angustiosa irritabilidad o inquietud claustrofóbica que experimenta una persona o un grupo cuando queda atrapado en un lugar aislado o en un lugar cerrado durante un largo tiempo, el psiquiatra Dr. Arthur Bregma lo usó en este tiempo de pandemia.

Según CNN, el experto descubrió que muchos de sus pacientes estaban nerviosos por salir de sus hogares e interactuar con otros cuando se levantaron las restricciones de COVID-19. “He visto pacientes que están encerrados en la habitación de su casa”, mientras realizan llamadas de telemedicina “y llevan una máscara”, dijo Bregman.

Durante los últimos dos meses, Bregman ha visto personas con casos moderados que le han pedido que les dé una nota de incapacidad para evitar que vayan a trabajar presencialmente.

¿Puede considerarse un problema de salud mental?

Aun no. El síndrome de la cabaña es solo una referencia no médica que ha cobrado relevancia y preocupación en este tiempo de pandemia.

¿Qué causa este síndrome?

Expertos aseguran que las personas que llevan mucho tiempo confinadas pueden presentar: desasosiego, tristeza, impaciencia, nerviosismo, problemas de insomnio o sensación de soledad.

¿Cuándo el miedo es normal, y en qué momento es síndrome de la cabaña?

Según Rodrigo Córdoba, psiquiatra y ex presidente de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, el miedo tiene un límite; pues la preocupación es apenas natural por cuenta de un riesgo y una amenaza reales que continúan vigente. Sin embargo, cuando se presenta con intensidad, puede complicarse y desencadenar otros problemas. “Es necesario enfrentar la situación; tarde o temprano hay que retomar nuestras vidas de antes, eso sí, bajo las medidas de seguridad que sean necesarias” puntualiza Córdoba.

¿Quiénes son más vulnerables?

Pacientes con problemas de depresión, con fobia a espacios abiertos, personas con ansiedad o percepciones hipocondriacas, y aquellos que han pasado el confinamiento en soledad.

¿Cuándo consultar?

Según María Teresa Olivares, psicóloga del Centro Colmédica, “si la persona puede controlar ese miedo, vivir tranquila y llevar su vida normal, seguramente con el tiempo podrá superarlo sin problema, pero si le impide conciliar el sueño, le provoca irritabilidad, reduce su rendimiento laboral o incluso surgen problemas de salud como alergias, pérdida de cabello o palpitaciones, es necesario consultar a un especialista”.

¿Cómo superar este síndrome?

Expertos recomiendan:

  • Evitar sobresaturarse de noticias sobre la pandemia.
  • Tener rutinas productivas y evitar la inactividad.
  • Seguir protocolos de bioseguridad e higiene.
  • Tener horarios para trabajar, descansar y compartir con la familia.
  • Hacer ejercicio regularmente.
  • No descuidarse físicamente.
  • Preparar rutinas que impliquen salir a la calle.

7 claves para vencer el miedo por el coronavirus

Clave 1: Ve a los brazos de Dios

No hay duda que el mundo entero vive en una nube de temor debido al COVID-19, pero la Palabra de Dios es ese bálsamo diario que podemos leer cada día para aferrarnos a Dios y acrecentar nuestra fe.

Salmo 91:1-2 dice: El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso. Yo le digo al Señor: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío».

Clave 2: Si Dios lo repite 365 veces será por algo

¿Sabías que la expresión “No temas” aparece 365 veces en la Biblia? Una para cada día del año. Refúgiate en Dios y echa fuera el temor. No hay duda que estamos seguros bajo sus alas.

Pase lo que pase, proponte en tu corazón no tener miedo. ¡Cuanto más tiempo pasas con Dios, menos tiempo pasas con temor!

Clave 3: El miedo distorsiona la realidad

Parece que no hay escapatoria, pero aquí es donde el Salmo 91:7 le da la vuelta a la situación, y el Señor nos dice: Podrán caer mil a tu izquierda, y diez mil a tu derecha, pero a ti no te afectará.

No hay duda que el miedo distorsiona la realidad, amplifica cosas que son irreales. ¡No tiene sentido estar atado por el miedo!

Clave 4: tu oración activa lo sobrenatural de Dios

Es importante que hagas de la Presencia de Dios tu segunda casa. Que tus tiempos de oración a Dios  ¿sean intensos y únicos. Ante Él puedes descargarte de lo que te agobia, y recibir nuevas fuerzas.

Clave 5: Dios manda ángeles para que te cuiden

El Salmo 91: 11-12 dice: Porque él ordenará que sus ángeles te cuiden en todos tus caminos. Con sus propias manos te levantarán para que no tropieces con piedra alguna.

¿Habías pensado que tienes ángeles asignados por Dios para protegerte? Aunque estés en aislamiento o encerrado en casa, no estás solo: Dios está contigo y sus ángeles te cuidan.

Clave 6: El amor de Dios te hace libre del temor

En medio de los temores y de las malas noticias que te rodean, Dios quiere veas las cosas desde una nueva perspectiva: La perspectiva de Su amor. ¡El amor de Dios te hace libre del temor!

Clave 7: Dios es más grande que el coronavirus

En Dios tienes la victoria. Cuando pides ayuda a Dios, Él viene a rescatarte. Así que exáltalo en medio de las dificultades, ten presente que la alabanza cambia nuestra perspectiva de las cosas. ¡Nuestro Dios es más grande que el coronavirus!

Por: Jennifer Barreto – jennifer.barreto@revistahyc.com

Foto: Sasha Freemind –  Unsplash (Foto usada bajo licencia Creative Commons)

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