Edén

Aprende a reciclar (Solo para niños)

¿Sabes por qué debemos reciclar? El reciclaje existe para evitar la destrucción de nuestro planeta. Lo que pasa es que para fabricar cada cosa que usamos, se utilizan mucha energía y recursos y eso hace que nuestro planeta se enferme.

Por ejemplo, para fabricar una tonelada de papel es necesario utilizar entre 10 y 15 árboles, 7.800 kilovatios / hora de energía eléctrica y una gran cantidad de agua.

El plástico es el peor, está considerado como un material de descomposición muy lento y a largo plazo, pues se calcula que tarda entre 100 y 1.000 años en descomponerse. Una botella de plástico, por ejemplo, tarda hasta 500 años en desintegrarse, aunque si está enterrada este tiempo se prolonga aún más.

Es por esto que todos, incluso desde casa, podemos ayudar a que nuestro planeta permanezca saludable si separamos las cosas que pueden tener un segundo uso.

¿Cómo podemos ayudar?

Hay muchas cosas que podemos hacer:

– Fijarnos en lo que compramos, que no sean cosas de un único uso.

– Evitar comprar los productos con demasiado envoltorio.

– Reutilizar las bolsas y en general, todo lo plástico.

– Reciclar los papeles que utilizamos en casa, usando ambas caras.

– ¿Quieres dibujar? Utiliza una pizarra. Si puedes tener una pared tipo tablero en casa (Actualmente venden marcadores de pizarra, para no correr riesgos con el polvo de tiza).

– ¿Te sobraron hojas de un cuaderno? Arma un cuaderno nuevo o saca sus hojas para dibujar, escribir o para las notas que no sabes dónde poner.

– Compra bebidas en envases reutilizables. Enseña a tus padres, hermanos, tíos, abuelos y familiares a reciclar y cuidar de nuestro planeta.

¿Qué es reciclar?

Es separar materiales usados o desperdicios para transformarlos y poder aprovecharlos en un segundo uso. Solo en Bogotá, se estima que el 70% de los hogares reciclan, pero la misma alcaldía dice que muchos no lo hacen correctamente. Por eso es importante aprender a separar los desechos en bolsas de colores y tener claro qué va en cada una.

Bolsa blanca (aprovechable)

Papel, cartón, aluminio, icopor, plástico, vidrio, metales. Las cosas que van en esta bolsa deben estar siempre limpias y secas, porque la suciedad hace que pierdan su utilidad. Es suficiente lavarlas y dejarlas escurrir antes de botarlas. Piensa, si tú no meterías la mano en esa bolsa, algo está mal, pues alguien más va a abrir la bolsa para clasificar los residuos.

Bolsa negra (No aprovechable)

Papel higiénico, servilletas, papeles y cartones contaminados, papeles metalizados. Nadie abre esas bolsas, por eso no debe ir nada aprovechable, pues se demora cientos de años en descomponer y se pierde la oportunidad de reciclar lo que sería aprovechable.

Bolsa verde (Aprovechable)

Residuos aprovechables orgánicos. Restos de comida, desechos agrícolas.

Recicla tú mismo

Una buena manera de reciclar, es aprender tú mismo a darle una segunda oportunidad a las cosas. Puedes pintar botellas plásticas para hacer bolos con ellas, casas con cajas de cartón, ciudades con las cajas de leche, en fin. El límite está en tu imaginación e internet ofrece grandes ideas. Aquí te dejamos una idea para que aproveches el papel utilizado en casa y lo conviertas en nuevas hojas utilizables.

Papel reciclado

Implementos:

  • Papel usado, vale de cualquier tipo menos el que está plastificado.
  • Tijeras para cortar el papel en trocitos.
  • Un recipiente grande de plástico o metal.
  • Una batidora o licuadora potente.
  • Un escurridor.
  • Una esponja.
  • Una malla y telas viejas.

Paso a paso: Lo primero que hay que hacer es cortar el papel trozos pequeños. Después, debemos echarlo en un recipiente grande y añadir el doble de agua caliente que de papel. Lo ideal es dejarlo en remojo un rato para que el papel absorba bien el agua (puede ser toda la noche o un par de horas).

A continuación, hay que mezclar todo bien y triturarlo para conseguir una pasta. Para esto necesitamos una batidora o licuadora potente y es una labor que corresponde a mamá o papá.

Cuando tengamos la pasta de papel lista, la colocamos en el escurridor y la aclaramos con agua fría. Volvemos a escurrir bien para eliminar el exceso de agua.

Ahora hay que extender la pasta de papel en una malla con ayuda de una cuchara, dando la forma y el tamaño que queramos. Esto puede ser muy divertido y puedes ayudarte con un rodillo para facilitar la tarea.

Luego, pasa una esponja para secar bien el agua. Vuelca la hoja en una tela y vuelve a pasar la esponja sin quitar la malla.

Después, quita la malla y tapa con otra tela para que el papel reciclado se seque perfectamente por todos sus lados. Pon peso encima (por ejemplo un libro grande) para evitar que quede ondulado.

Pasadas unas horas, (puede ser al otro día) el papel estará seco y tendremos una bonita hoja de papel reciclado casero. Ahora podremos pintar o escribir encima, incluso hacer nuestro propio cuaderno.

Foto: Freepik  (Foto usada bajo licencia Creative Commons)

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