Proverbios

La necesidad de ser restaurados

Todos los seres humanos, de una u otra manera atravesamos situaciones dolorosas que nos marcan para siempre. Algunas más duras que otras, pero sin duda, heridas que necesitan cicatrizar para que nuestro corazón pueda ser restaurado.

Una niña herida es una mujer que hiere

Mi nombre es Johana Sosa y desde pequeña sufrí muchísimo maltrato en mi hogar. Mis papás fueron criados “a la antigua”, con rejo y con dureza y así fueron conmigo. Por todo me pegaban y me humillaban, incluso delante de mis compañeros de colegio. Recuerdo que cuando era niña, si llegaba con el uniforme sucio a la casa, mi mamá cogía el estiércol de los animales y me lo untaba encima, para que luego tuviera que lavar bien la ropa, a mano.

Ese tipo de reacciones eran el pan de cada día. Sé que ella no lo hacía por dañarme, pues creía que así me educaba de la mejor manera, pero para mí era muy duro que me tratara así. Yo sabía que mis papás me querían, pero nunca sentí su afecto en un abrazo o un beso. En cambio sentía que “no les daba la talla” y no era suficiente para ellos.

Tuve muchos problemas de identidad y autoestima, que me volvieron una mujer amargada y dura. Sin darme cuenta, trataba a quienes se me acercaban con la misma dureza que siempre les reproché a mis papás. Era agresiva y tosca con los demás. Solo hasta que recibí a Jesús en mi corazón, pude comenzar un proceso de restauración y sanidad para cambiar esa amargura en paz”.

Volver a donde algo se rompió

El mundo nos ha enseñado que el tiempo cura las heridas, pero esto no es verdad. Diferentes estudios como el desarrollado por la doctora Sharlene Wolchik de la Universidad de Arizona y publicado en el Journal of Abnormal Child Psychology, han demostrado que las heridas emocionales de la infancia que no fueron sanadas, salen a flote en la edad adulta. Las más comunes son: miedo al abandono, miedo al rechazo, humillación, traición o miedo a confiar e injusticia.

Así que debemos tener claro que el tiempo no lo cura todo. Más bien, nos sumerge en un hoyo profundo de dolor, culpa y vergüenza que no nos permite avanzar y nos limita de vivir la vida plena y abundante que Dios diseñó para nosotros.

Y aunque no hay un proceso de restauración rígido a seguir, pues cada persona es diferente, sí es importante tener en cuenta algunas cosas para que nuestro corazón sea sanado.

Lo primero es comprender qué es eso que nos rompió para que pueda ser restaurado. ¿Fue algo que nos hicieron? ¿Fue algún pecado que cometimos? ¿Necesitamos perdonar o pedir perdón?

Para identificar este punto es importante volver a ese momento en el que algo se rompió y luego llevarlo ante Cristo para que pueda restaurarlo. Puede ser difícil y doloroso, pues nuestra mente humana nos lleva a bloquear los recuerdos, pero incluso en el dolor hay un propósito.

El pastor Rick Warren sobre esto asegura: “Dios quiere restaurar tu alma, sacando las cosas amargas de tu vida y convirtiéndolas en cosas mejores. Romanos 8:28 dice: Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.

Por supuesto, sabemos que no todo lo que te sucede es bueno. Pero, ¿puede Dios tomar las cosas malas que las personas te hacen y usarlas para bien? Sí. ¿Puede Dios tomar tus pecados y tus errores y sacar el bien de ellos? Sí. ¿Puede Dios tomar tus propias debilidades y tu voluntad destruida y trabajar para bien? Sí. Cualquiera puede sacar lo bueno de lo bueno, pero Dios se especializa en sacar lo bueno de lo malo.

Dios convierte tus heridas en santidad. Él convierte tus heridas en sabiduría. Él usa las ofensas para eliminar tus decepciones. Cuando crees que Dios puede sacar cosas buenas de las cosas malas, Él comenzará a reconstruir tu alma: tus pensamientos destruidos, tus emociones destruidas y tu voluntad destruida”, asegura.

Lo siguiente es ser intencionales. 2 Corintios 13:11 dice: En fin, hermanos, alégrense, busquen su restauración, hagan caso de mi exhortación, sean de un mismo sentir, vivan en paz. Y el Dios de amor y de paz estará con ustedes. El ser humano no puede completar por sí mismo un proceso de restauración, pues este necesita de la gracia y el poder de Dios, pero en esta cita vemos que Pablo dice busquen su restauración.

Esto significa que el proceso es intencional, es una decisión y es necesario llevar todo lo ocurrido a la cruz de Cristo para que Él pueda traer sanidad. El fallecido pastor y predicador Luis Palau aseguró en uno de sus escritos: “Se necesita un increíble valor para buscar la sanidad, pero Dios no te dejará para que te enfrentes a esta tarea solo. Romanos 5:17 dice que la abundancia de la gracia nos restaura”.

¿Por qué necesitamos buscar a Dios para ser restaurados?

Porque estamos enfermos del alma y así como buscamos a un médico cuando estamos enfermos del cuerpo, también debemos buscar a Dios para que nos sane, pues Él nos hizo completos y nos asignó un propósito cuando nos creó, pero cuando el ser humano pecó en el jardín del Edén, su corazón quedó vacío y la humanidad entera se pasa la vida buscando cómo llenarlo de nuevo. Tristemente, la humanidad no ha comprendido que ese vacío solo lo puede llenar quien nos creó.

Buscarlo también implica un arrepentimiento por aquello que nosotros mismos rompimos con nuestro pecado, pues Dios es fiel y justo y nos perdonará. Por eso, así dice el Señor: «Si te arrepientes, yo te restauraré y podrás servirme. Si evitas hablar en vano, y hablas lo que en verdad vale, tú serás mi portavoz. Que ellos se vuelvan hacia ti, pero tú no te vuelvas hacia ellos. Jeremías 15:19.

Por último, ser restaurados no se trata de un paso sencillo y único, se trata de una transformación que Dios hará en nuestras vidas, pero si estamos dispuestos, Él nos guiará en el proceso hasta que salgamos victoriosos y luego, podremos utilizar todo esto para levantar y fortalecer a otros, para que quienes necesiten ser restaurados, conozcan también el amor de Dios.

Por: María Isabel Jaramillo –  isabel.jaramillo@revistahyc.com

Foto: Ante Gudelj – Unsplash (Foto usada bajo licencia Creative Commons)

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