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Reflexiones bíblicas sobre el trabajo

El primero de mayo se celebra el día internacional del trabajador en todo el mundo y el cristianismo no es ajeno a esta celebración que surgió en medio de la lucha por los derechos de los trabajadores. La Palabra de Dios enseña que el trabajo es una bendición para el hombre y en esta fecha compartimos algunas enseñanzas sobre el trabajo así como  un análisis sobre el concepto de la ética protestante del trabajo.

La historia del primero de mayo y la lucha por los derechos delos trabajadores inicio en homenaje a los “Mártires de Chicago” en donde un grupo de trabajadores sindicalistas murieron reclamando y protestando en pro de las mejoras de las condiciones laborales en los Estados Unidos de 1886.

En esta fecha 400.000 trabajadores en muchas partes de los Estados Unidos se declararon en huelga, exigiendo una jornada laboral de ocho horas. La huelga comenzó pacíficamente, pero en el tercer día de protestas en Chicago hubo violencia, disparos y el estallido de una bomba que dejó muertos a varios trabajadores y policías. Estos hechos fueron conocidos como “The Haymarket Affair” y más tarde ocho trabajadores fueron llevados a juicio y condenados a muerte, ellos fueron conocidos como los “Mártires de Chicago”.

Estos hechos no solo fueron importantes por el logro de la unión en la lucha por sus derechos de todos los trabajadores en los Estados Unidos sino que se convirtió en un símbolo internacional por la lucha de mejores condiciones laborales y  marcó el camino para que establecer este día como el día del trabajador.

Más adelante, se estableció el 1 de mayo como el Día Internacional del Trabajador en el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional de París en 1889 como un homenaje a aquellos luchadores y como una jornada para reivindicar los derechos de los trabajadores en todo el mundo. Actualmente se celebra en más de 80 países en algunos de ellos es un día festivo entre los cuáles se encuentra Colombia. En dicha fecha, se convocan a marchas y expresiones en apoyo a los trabajadores en las principales ciudades del país por parte de los diferentes sindicatos de trabajadores.

Las Sagradas Escrituras hablan directamente sobre el trabajo como una bendición para obtener la provisión de Dios para suplir las necesidades que el ser humano tiene, tal como lo señala el apóstol Pablo en su carta a Timoteo:

El que no provee para los suyos, y sobre todo para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo1 Timoteo 5:8 

Porque, incluso cuando estábamos con ustedes, les ordenamos: «El que no quiera trabajar, que tampoco coma». 2 Tesalonicenses 3:10.

Bendición y recompensa

En este sentido, la Biblia señala que el trabajo sea cual fuere debe ser dedicado al Señor porque es una forma de bendición y recompensa por parte del Todopoderoso hacia los hombres:

Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el SeñorColosenses 3:23-24

Es así como el trabajo no solo es un medio para la obtención y satisfacción de las necesidades básicas sino que también es una forma para honrar al Señor en todos los aspectos de cómo se realiza ya que trae gozo, prosperidad y la capacidad para ayudar a los más necesitados:

Lo que ganes con tus manos, eso comerás; gozarás de dicha y prosperidad. Salmos 128:2

…sino que trabaje honradamente con las manos para tener qué compartir con los necesitados. Efesios 4: 28b

Equitativo y justo

En cuanto al trato de los jefes con sus empleados y los derechos que tiene todo trabajador, las Sagradas Escrituras llaman la atención sobre el trato, condiciones y salario digno, equitativo y justo al que tiene derecho toda persona:

Amos, proporcionen a sus esclavos lo que es justo y equitativo, conscientes de que ustedes también tienen un Amo en el cielo. Colosenses 4: 1

Y ustedes, amos, correspondan a esta actitud de sus esclavos, dejando de amenazarlos. Recuerden que tanto ellos como ustedes tienen un mismo Amo[b] en el cielo, y que con él no hay favoritismos. Efesios 6:9

Porque el trabajador tiene derecho a su sueldo. Lucas 10:7b y señala lo mismo en Mateo 10:10b.

Diligencia

Por otro lado, Las Sagradas Escrituran instan al trabajador a cumplir diligentemente con sus labores como una forma de obtener bendición, prosperidad para su vida y una excelente relación laboral con sus jefes:

Dichoso el siervo cuando su señor, al regresar, lo encuentra cumpliendo con su deber. Les aseguro que lo pondrá a cargo de todos sus bienes. Pero ¿qué tal si ese siervo malo se pone a pensar: “Mi señor se está demorando”, y luego comienza a golpear a sus compañeros, y a comer y beber con los borrachos? El día en que el siervo menos lo espere y a la hora menos pensada, el señor volverá. Lo castigará severamente y le impondrá la condena que reciben los hipócritas. Y habrá llanto y rechinar de dientes. Mateo 24: 46 – 51

Igualmente, la Biblia llama a empleados y patrones a respetar las condiciones acordadas entre ambas partes a la hora de cumplir con sus labores en el trabajo para el que fueron contratados, tal como lo señala Jesús en la parábola de los viñadores en Mateo 20: 9-14 que señala: Se presentaron los obreros que habían sido contratados cerca de las cinco de la tarde, y cada uno recibió la paga de un día. Por eso cuando llegaron los que fueron contratados primero, esperaban que recibirían más. Pero cada uno de ellos recibió también la paga de un día. Al recibirla, comenzaron a murmurar contra el propietario. “Estos que fueron los últimos en ser contratados trabajaron una sola hora —dijeron—, y usted los ha tratado como a nosotros que hemos soportado el peso del trabajo y el calor del día”. Pero él le contestó a uno de ellos: “Amigo, no estoy cometiendo ninguna injusticia contigo. ¿Acaso no aceptaste trabajar por esa paga? Tómala y vete. Quiero darle al último obrero contratado lo mismo que te di a ti.

Foto: Javad Esmaeili – Unsplash (Foto usada bajo licencia Creative Commons)

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