Estadio

Deporte en casa

La pandemia y el aislamiento nos llevó a replantear muchas actividades de nuestro diario vivir, incluyendo la práctica del deporte. Estas actividades necesarias para el bienestar, mejorar nuestro rendimiento, ejercitar el cuerpo e incluso por salud mental.

Defina su objetivo y sea realista

Esto es lo primero que debe tener claro. No es lo mismo si quiere bajar de peso, mejorar la composición de su cuerpo o fortalecerse. Busque asesoría médica para aclarar su meta y comprender si tiene alguna limitación. No busque resultados numéricos solamente (peso, talla, medidas) y mucho menos si espera que sean rápidos. Sea realista, pero sobre todo, aprenda a disfrutarse el proceso.

Estamos completando un año desde que la pandemia por coronavirus nos encerró y la vida como la conocíamos se acomodó detrás de una pantalla. Si bien es cierto que las cosas han cambiado y que los gimnasios han vuelto a abrir sus puertas, muchas personas descubrieron durante el encierro una nueva pasión que para algunos no se irá: el deporte en casa.

Según la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) la compra de artículos para realizar ejercicio en casa creció hasta 500% durante los primeros meses de cuarentena y se mantuvo al alza durante todo el 2020.

Y es que el COVID-19 obligó a muchos a replantearse la manera en que estaban viviendo. “Aunque algunos ya contaban con una rutina de entrenamiento en gimnasio, tuvieron que reinventarse y comenzar a ejercitarse en casa. Mientras que otros que nunca lo habían hecho, encontraron en el encierro la oportunidad de comenzar. Este es el momento para que valoremos nuestro cuerpo, para que le demos la importancia que merece, pues si lo cuidamos y fortalecemos, tenemos mayores probabilidades de sobrevivir al virus y tener mejor salud”, asegura Luz Palma, entrenadora física.

El cuidado del cuerpo no debe ser la prioridad en la vida, pues la prioridad siempre debe ser Dios; sin embargo, Él nos enseña a amarnos para poder amar a otros (Mateo 22:39) y también que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, (1 Corintios 6:19-20) por eso debemos honrarlo a Él, cuidándolo y sin duda, el ejercicio es una gran forma de hacerlo.

Si usted quiere comenzar a ejercitar su cuerpo, Hechos&Crónicas le trae algunos consejos de la entrenadora Luz Palma, que le ayudarán a fortalecerse y a tener la constancia y disciplina que necesita para obtener los mejores resultados.

Diseñe su rutina

Para esto también necesita la ayuda de un experto. Sin embargo, en la actualidad hay mucha información en internet y videos que le permitirán realizar una rutina organizada  por días de la semana (ejemplo: lunes, pierna; martes, abdomen; miércoles, glúteos, etc.) que si usted sigue al pie de la letra, sin duda alcanzará los mejores resultados. Los expertos recomiendan al menos 150 minutos de cardio moderado o 75 minutos de cardio intenso a la semana y ejercicios de fuerza, mínimo dos veces por semana; pero esto depende de cada persona y de cada objetivo.

No deje todo al ejercicio

Recuerde que en este proceso, la alimentación es una gran aliada. Sea que quiera perder peso o ganar masa muscular, lo que coma influirá en sus resultados. Sin embargo, recuerde que el ejercicio no es un castigo por lo mal que comió ayer, ni un comodín para desaforarse mañana, sino un regalo que se hace usted mismo. Prefiera lo natural (frutas, verduras) antes de lo artificial que parece saludable y piense en mantener su rutina y alimentación para toda la vida y no solo por un corto periodo de tiempo.

Ropa y espacio

Sin duda la ropa es clave para estar cómodos a la hora de ejercitarse, pero no es solo eso. Muchas veces, y aunque parezca tonto, un buen atuendo deportivo hará la diferencia entre cumplir o no con su rutina. Si usted se ejercita en la mañana, cámbiese tan pronto se levante y póngase la ropa deportiva, que ojalá le guste y disfrute usarla. Además, establezca un espacio de su hogar para guardar los utensilios deportivos, pero sobre todo, para ejercitarse cómodamente, sin distracciones y con el espacio apropiado para cumplir con su rutina. Si convive con otras personas, deje claro que ese es su momento de utilizar el lugar para que nadie le interrumpa.

Sea constante

La diferencia entre las personas que lo intentan y las que lo logran, es la constancia. En muchos casos, la pereza gana y las personas renuncian. No permita que esto le ocurra. Si usted está decidido a ejercitarse, fije un horario y trate de cumplirlo, recuerde la frase que muchos deportistas se repiten diariamente: “Cuando no hay ganas, hay disciplina”.

Fíjese en la técnica

Uno de los problemas de ejercitarse en casa, es que no hay un profesional supervisando sus avances y qué tan bien lo está haciendo. Así que sea juicioso al analizar usted mismo su técnica. Si es necesario, ponga un espejo para evaluar si lo está haciendo bien o mal. No olvide hidratarse, calentar antes de iniciar y estirar al terminar, así evitará lesiones dolorosas. Aprenda también a escuchar su cuerpo antes de incrementar el peso, el tiempo o las repeticiones.

Registre su proceso

Obsesionarse con los números nunca trae nada bueno y solo le hará sentir ansiedad. Sin embargo, siempre es alentador notar cambios. La recomendación es que se tome fotos, registre el peso y las medidas y… ¡se olvide de eso! Después de un período de tiempo en el que su trabajo haya sido constante y su disciplina le haya ganado a la pereza, podrá comparar y alegrarse por lo conseguido.

Foto: Jonathan Borba – Unsplash (Foto usada bajo Licencia Creative Commons)

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