Ester

Mujeres siguiendo la huella de Dios

Pero Ruth respondió: ¡No insistas en que te abandone o en que me separe de ti! Porque iré adonde tú vayas, y viviré donde tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Rut 1:16.

Esta inesperada respuesta y expresión de amor incondicional de Rut hacía Nohemí, muestra su verdadero carácter y un compromiso total. Sin embargo ¿Qué la llevó a abandonar su país e ir con su suegra a vivir a una tierra desconocida?¿Esta decisión fue iniciativa propia o fue cosa de Dios? ¿Le fue marcado el camino indicado?

La historia Rut, al igual que el de Agar, Rajab, Devora, Ester, Abigail y María, entre otras, reafirma como fueron guiadas por las huellas de Dios hacía su destino. Mujeres valientes, esforzadas, que hicieron honor a su papel y rol, con un carácter forjado en el desierto de sus vidas, reflejan una maravillosa unión de sus acciones con la de Dios:

Agar

Esclava de Sara, despreciada y desterrada al desierto, fue protegida por Dios dos veces, la primera cuando estaba embarazada, la segunda en el desierto de Berseba con su hijo Ismael. Allí recibe la promesa, que le multiplicaría su descendencia y él sería padre de doce príncipes. (Génesis 16:9, 17:20, 25:12.14).

Rajab

Conocida por su profesión, esconde en su casa y salva a dos espías hebreos enviados por Josué para explorar la tierra y en especial la de Jericó. Con su acción obtuvo un lugar de respeto entre el pueblo de Israel, llegando a ser uno de los antepasados de Jesús. (Josué 2:1-15).

Débora

Gobernadora y profetiza tenía su propio tribunal bajo una palmera. Fue instrumento de Dios, para su causa: liberar al pueblo de Dios de la opresión. (Jueces 4:1-7).

Rut

Moabita que, después de morir su esposo Mahlon, se dirigió a Belén acompañando a su suegra Noemí, ocupa un lugar importante en la historia israelita, ya que llegó a ser antecesora del rey David (Rut 4:18-22) y de Jesús (Mateo 1:1-5).

María

En el relato de Lucas sobre la anunciación se puede ver a esta joven admirable, obediente al mensaje de Dios para ser la madre terrenal de Jesús. (Lucas 1:26-56).

Ester

Huérfana judía, por su legendaria belleza llegó a ser la reina de Persia y Media. Valiente y decidida, arriesgó su vida ante el rey para salvar a su pueblo del genocidio. (Ester 2:17, 4:16).

Otras huellas en la historia moderna

La historia narra la vida de mujeres que han seguido las huellas de Dios. Gracias a su obediencia al llamado, con sus acciones son un ejemplo. Nacidas en países pobres, en naciones controversiales por su pensamiento y cultura hacía la mujer, algunas de ellas son:

Rebecca, la cristiana de Nigeria

Cuando Boko Haram asaltó la localidad nigeriana de Baga y arrasó con numerosas vidas, también se llevó, sin asesinarla a Rebeca Bitrus. Su marido consiguió escapar, pero ella fue capturada por el grupo islamista y fue su esclava durante dos años. Impactante historia de esta cristiana de 29 años que nunca aceptó doblegarse y convertirse al islam.

Meena y Sunita de la India

Hermanas de origen hindú que decidieron seguir a Jesús. Maltratadas físicamente por sus vecinos a causa de su nueva fe; Sunita fue golpeada hasta quedar inconsciente, luego fue arrastrada hasta el borde de su pueblo, cuando despertó, su muñeca estaba rota; no tenía idea si su hermana, Meena, estaba viva o muerta, hoy están viviendo un nuevo comienzo con la ayuda de los socios de Puertas Abiertas.

Asia Bibi de Pakistán

Encarcelada en Pakistán desde 2009. Sentenciada a muerte por un tribunal paquistaní por supuestamente blasfemar al profeta Mahoma durante una discusión con mujeres musulmanas locales, quienes se negaron a permitirle sacar agua de un pozo. Primera mujer condenada a muerte en virtud del artículo 295 C del Código Penal de Pakistán. Este veredicto fue suspendido por un tribunal superior en julio de 2015.

Hwa-Young en China

Tiene un ministerio que alcanza a las mujeres norcoreanas que han sido traficadas a China. Apoyar a los norcoreanos que han dejado Corea del Norte puede ser un trabajo peligroso.

Suaad de Irak

Costurera de Irak, se vio obligada a salir de su hogar en Bashiqa, escapando del autoproclamado Estado Islámico, vive en Erbil, fundó un lugar para la costura; a través de una iglesia local, enseña a otras mujeres desplazadas a coser y puedan apoyar a sus familias. Regularmente da ropa a los necesitados.

Lo que cada una de ellas realizó, evidencia que fueron guiadas providencialmente en la dirección correcta, marcada con las huellas divinas. Sus vidas y suertes cambiaron definitivamente, evidenciando la intervención de Dios en la historia.

A todas ellas y en especial, a las mujeres valientes, guerreras, obedientes, humildes, sumisas, trabajadoras, marginadas y líderes, sin importar el rol que desempeñen o el sitio que están, que se han atrevido a seguir las huellas de Dios hoy.

Por: Hilda Cristina López Carvajal – Twitter: @forjatalentos

Foto: Fa Barboza / Unsplash (Usada bajo Licencia Creative Commons)

Share:

Leave a reply