Proverbios

¿Preparados para el 2021?

El 2020 fue un año que nadie se esperaba. A finales de 2019 todo iba “relativamente bien” y de un momento a otro, la pandemia del COVID-19 confinó a los casi 6.000.000 de personas que habitan el Planeta Tierra. A propósito, ¿Qué cambió en su vida? ¿Qué cambió en su familia y matrimonio? Muchas cosas, ¿verdad? Ya estamos en enero de 2021 y varios siguen con incertidumbre.

Es momento de confiar en Dios y poner en sus manos las metas y propósitos a pesar de la tormenta. La vida continúa y por ningún motivo la relación matrimonial y familiar se deben descuidar.

– Espiritual

¿Cómo estuvo su relación con Dios el año pasado? ¿Realizó devocionales a solas y en familia? ¿Realmente Dios fue su prioridad? O al contrario… ¿Usted y su familia lo dejaron de lado? Recuerde que la Palabra de Dios es clara. El primer mandamiento nos invita a amar a Dios por sobre todas las cosas. Cuando nuestra parte espiritual se renueva cada día, las demás áreas crecen. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Mateo 6:33.

No hay nada mejor que tanto los esposos como los hijos, busquen la presencia de Dios. “Si la vida espiritual no está en orden, no se verán los frutos en los demás aspectos”: Pastor Darío Silva-Silva.

– Familia

No hay duda que la pandemia cambió los hogares. ¿Hace cuánto no pasaba en familia las 24 horas, los siete días de la semana? Nunca, ¿verdad? La pandemia obligó a que las familias convivieran, se conocieran y se unieran.

Sin embargo, según cifras de la Fiscalía General de la Nación, cada día hay 249 denuncias por violencia intrafamiliar en Colombia. Solo en abril del año pasado, se presentaron 12 asesinatos por parte de sus cónyuges a mujeres que estaban dentro de su casa.

Por esta razón, para que este 2021 sea un año de bendición para usted y su familia, es vital cambiar la manera de vivir. Siempre hay aspectos por mejorar, pero lo más importante es procurar vivir en santidad. Lea Colosenses 3:1-17.

Querida familia: aléjense de los malos vicios y dedíquense al crecimiento personal. A pesar del confinamiento y la incertidumbre por saber qué pasará, enfóquense en cultivar su hogar, instruir con sabiduría a sus hijos y brindarse nuevas oportunidades de convivencia.

Recuerden que Dios será su respaldo siempre y cuando actúen con obediencia. Pidan siempre dirección divina. Si hay problemas en su hogar, no duden en solicitar ayuda (por ejemplo consejería).

No hay nada mejor que convivir en armonía los unos a los otros, que los hijos respeten a sus padres y que los padres respeten a sus hijos.

Y para los esposos, por favor aprovechen este nuevo año para no descuidar su relación de pareja, recuerden que primero es Dios, después el esposo o esposa y en tercer lugar los hijos.

Tengan presente que la familia es una de las mejores excusas que Dios tiene para bendecirnos.

Precisamente el reconocido pastor y escritor David Hormachea, en su libro ¿Padre o progenitor? Dice: “No debemos olvidar que Dios nos ha dejado la instrucción necesaria para que nosotros cumplamos nuestras responsabilidades con sabiduría. La excesiva preocupación por nuestras ocupaciones puede ser la forma más fácil y sutil de destruir el hogar”. Y concluye diciendo: “Gracias a Dios porque todavía existen padres que actúan excepcionalmente. Usted es una excepción si no solo trabaja con responsabilidad y provee con eficiencia, sino además, con mucho amor ha establecido sus prioridades de tal forma que Dios, sus valores y la cercanía con su familia son su pasión”.

– Salud

A pesar de las restricciones que existen hoy para visitar centros médicos por el tema del COVID-19, no deje de lado la salud de usted y su familia. ¿Tienen algún tipo de examen pendiente? ¿Durante la pandemia usted o sus hijos tuvieron que suspender algún tratamiento médico? Por favor retómenlo, consultando previamente a su médico y siguiendo al pie de la letra las instrucciones. Es aconsejable que papá, mamá e hijos, visiten al médico periódicamente.

Recuerden que es mejor prevenir y tratar a tiempo, que lamentar. Estos son algunos chequeos que no se deben pasar por alto:

  • Mujer: chequeo general, visita al odontólogo, citología, mamografía, otros pendientes.
  • Hombre: chequeo general, visita al odontólogo, examen de próstata, otros pendientes.
  • Chequeos para los hijos: visita al pediatra, aplicar las vacunas, visita al odontólogo, hacer chequeos de audición y visión, otros pendientes.

Querida familia: No tengan miedo en visitar al médico, recuerden que Dios usa a los especialistas para que el cuerpo, que es el templo del Espíritu Santo, esté en buenas condiciones de salud. Aprovechen para bajar esos kilitos demás que les dejó la Navidad y tomen conciencia en mantener hábitos de vida saludables: hagan ejercicio, aliméntense sanamente, eviten el estrés y cuiden su cuerpo porque aunque no lo crean, tenemos que rendirle cuentas a Dios por lo que hacemos con él. ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio.

Por tanto, honren con su cuerpo a Dios. 1 Corintios 6:20.

Recuerden, la pandemia sigue, por lo tanto, eviten el contagio usando juiciosamente la mascarilla, teniendo distanciamiento social y lavándose las manos con frecuencia.

– Laboral

Comience el 2021 agradeciendo a Dios por su situación laboral. Si usted y su esposo(a) están trabajando… den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:18. Y si no, es momento de doblar rodilla y pedir a Dios su guía para conseguir uno.

A pesar de que más de 800.000 contratos de trabajo se perdieron en 2019 según lo afirma el Dane, para Dios no hay nada imposible. Recuerde no perder la fe, no renegar ante la crisis y ante todo, orar y actuar. El trabajo llegará siempre y cuando usted busque las oportunidades.

Esposos: si tienen trabajo, den gracias a Dios y tengan en cuenta su prioridad no es agradar a sus jefes sino a aquél que se los dio. Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor. Colosenses 3:23-24.

Si deben trabajar desde casa, preocúpense por mantener ordenado su lugar de trabajo, elaboren una lista de pendientes, y a pesar de lo que surja durante el día, enfóquense en cumplirlos. Traten de organizar el tiempo, pues desde casa (por ejemplo en el caso de las esposas), deben estar pendientes de la oficina, del colegio de sus hijos, de preparar el almuerzo y de una infinidad de tareas que pueden alargar la jornada.

En tiempos de pandemia, intenten madrugar, no esperen hasta las fechas tope se anticipen. No pierdan el tiempo y escuchen atentamente las recomendaciones de sus jefes, recuerden que ellos son su autoridad.

Y lo más importante: oren cada mañana antes de iniciar sus trabajos pidiendo la dirección de Dios. Si Él les dio los talentos, también les da las oportunidades.

– Económica

Para comenzar el año con pie derecho, es sano que los esposos elaboren juntos un presupuesto en el que tengan claridad de sus gastos, según sus prioridades:

  • Diezmen: Den el 10% a Dios que todo le provee. Lean Malaquías 3:6-12.
  • Ojo con los gastos básicos: Organícense de forma que puedan solventar los gastos de su hogar y proveer a su hogar.
  • Manejen correctamente sus deudas. No se acostumbren a vivir endeudados, la crisis no puede ser algo cotidiano. Además de los pagos regulares, destinen el 10% de sus ingresos al pago de deudas para reducir tiempo e intereses.
  • Ahorren. Aléjense del consumismo y dedíquense a tener un colchón para imprevistos o para inversiones futuras.
  • Si es posible, inviertan. Aumenten el capital con sabiduría, actúen según lo que Dios le revele por medio de la guía del Espíritu Santo. El pastor Darío Silva-Silva afirma: “Invertir es generosidad y la generosidad atrae la bendición de Dios”.
  • Vivan con contentamiento. Que el dinero no sea su felicidad, al contrario, que ustedes sean felices a pesar de él. Y lo más importante, vivan por fe: Escúchenme bien, y comerán lo que es bueno, y se deleitarán con manjares deliciosos. Isaías 55:2b.

Por: Jennifer Barreto / jennifer.barreto@revistahyc.com

Foto: Dashu83 – Freepik

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