Ester

Frases que deberías repetirte todos los días

Según la reconocida marca Dove, una mujer se ve al espejo aproximadamente 50 minutos al día, repartidos en seis ocasiones. ¿Lo sabías? Y claro, son muchas las que se dan duro cada vez que se miran al espejo, se dicen cosas feas y se viven criticando todo el tiempo.

¿Por qué mejor en vez de estar criticándote, miras a Dios y dejas que Él sea quien te diga todos los días que eres hermosa, perfecta e importante para Él? Olvida lo que dice el espejo sobre tu figura, tu maquillaje, si estás peinada o no, etc. Mejor, ten presentes las siguientes 10 frases que deberías recordar cada mañana después levantarte, haber hablado un rato con tu Creador por medio de la oración y haber leído Su Palabra, para que cuando sea momento de mirarte al espejo no te fijes en pequeñeces sino en la identidad que tienes en Cristo.

Soy creación admirable

Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien! Mis huesos no te fueron desconocidos  cuando en lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos. Salmo 139:13-16.

Aunque el camino no sea fácil, sé que Dios está conmigo

Aunque no lo entiendas, a veces es necesario pasar por momentos difíciles para afianzar tu fe y entender que no puedes hacer nada en tus fuerzas. Recuerda que con Dios el camino es más fácil, Él es tu Rey Supremo, capaz de calmar cualquier tempestad. Confía en Él.

Soy una mujer fuerte y valiente

Aférrate a lo que dice la Palabra de Dios, no temas ni desmayes porque Él va delante de ti. Con El Señor podrás lograr mucho más de lo que imaginas.

No soy lo que los demás piensan de mí. Dios sabe quién soy

No dejes que comentarios negativos afecten tu vida. Más bien preocúpate siempre por ser una mujer ejemplar, brillar con la luz de Jesús y tener clara tu identidad en Cristo. Y como dirían por ahí: “a palabras necias, oídos sordos”.

Todos los días debo ser feliz

La Biblia dice que el corazón alegre hermosea el rostro y eso ¡sí que es cierto! Si tienes a Jesús en tu corazón no hay razón para estar enojada, fruncir el ceño y convertirte en una “vieja amargada” como lo expresan popularmente. No hay nada mejor, que los que estén a tu alrededor se contagien de tu felicidad y buen ánimo.

Que nunca se me olvide que NO estoy sola

Así pase el tiempo y creas que toda la vida estarás sola, recuerda que tienes a Dios, y con Él ¡lo tienes todo! No te desanimes, y mejor, enamórate de Él. Esta es una clave para encontrar al hombre que Dios tiene para ti, si aun no lo tienes. Pídele a Dios una relación que valga la pena y que sea conforme a su propósito y santa voluntad que es buena, agradable y perfecta.

No debo afanarme, debo ser paciente

¿Eres de aquellas mujeres que quiere todo ya? ¡Alto! ¡Espera! Guarda silencio ante el Señor, y espera en él con pacienciaSalmo 37:7a. Por favor tampoco seas como Marta, una mujer afanada, distraída e impaciente.

Marta, Marta —le contestó Jesús—, estás inquieta y preocupada por muchas cosas, pero solo una es necesaria. Lucas 10:41-42a. “Take it easy”, “tómala suave”, todo tiene su tiempo. Cuando te afanas te desgastas y muchas veces todo sale mal.

Amaré a todos sin excepción

Tal vez no te lleves bien con algunos, es normal. Tal vez estás pasando por una situación que ha fracturado tus relaciones familiares o de amistad; o hasta de pronto tienes que ver a diario a esa persona que consideras tu “peor enemigo” y no sabes qué hacer. Dios nos manda a amar a nuestro prójimo, punto. ¿Es difícil? Sí, pero no es imposible y Dios ve tu corazón. El amor todo lo puede.

Lee 1 de Corintios 13 y verás.

No estaré ansiosa, no me deprimiré

¿Has sentido apatía, desesperanza, cansancio, tristeza o ganas de terminar con tu vida? No dejes que la ansiedad o depresión se apoderen de tu vida. Pon mucha atención a lo que Dios quiere decirte a continuación en Habacuc 3:17-18: Aunque la higuera no florezca, ni haya frutos en las vides; aunque falle la cosecha del olivo, y los campos no produzcan alimentos; aunque en el aprisco no haya ovejas, ni ganado alguno en los establos; aun así, yo me regocijaré en el Señor, ¡me alegraré en Dios, mi libertador!

No permitas que emociones pasajeras manejen tus pensamientos. Obedécele a Dios y descansa en él.

Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. 1 Pedro 5:7.

Por: Jennifer Barreto – Jennifer.barreto@revistahyc.com

Foto: Laura Chouette – Unsplash

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