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Desafío de padres (Parte 1)

Hechos&Crónicas trae una serie de retos y versículos bíblicos para que cada día usted se tome un tiempo para reflexionar y hacer algo por sus hijos. Ore, medite el versículo, busque su aplicación y qué es lo que Dios quiere decirle para que la relación con sus hijos mejore.

La recomendación es que lo haga por 40 días, pero que no termine ahí. Continúe con los retos y oración por sus hijos durante toda la vida. Recuerde que ser padre no es tarea fácil, pero con la guía de Dios, todo es más sencillo.

Día 1: Y éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. Juan 15:12.

Reto: Las palabras son una manera poderosa de comunicar amor. El reto de hoy será buscar varios momentos en el día para decirles a tus hijos que los amas, hazlo de manera evidente, dándoles un abrazo. Repítelo varias veces durante el día y dilo con sinceridad a tu hijo a partir de hoy.

Día 2: Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor. Efesios 6:4.

Reto: Escribe o imprime el versículo Santiago 5:7. Explícalo a tus hijos y enséñalo con tu propio ejemplo, pégalo en varios lugares visibles para todos y a partir de hoy cada vez que un miembro de la familia pierda la paciencia será invitado a leerlo y a re­flexionar sobre él.

Día 3: Los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa. Salmo 127:3.

Reto: Comunícales a tus hijos que son un tesoro para ti, prepara un momento especial con ellos: “una cena” y en medio de este momento especial, exprésales con tus propias palabras que son un regalo invalorable para ti, y que das gracias a Dios por sus vidas. Luego ora por ellos agradeciendo a Dios por la oportunidad que te ha dado de tenerlos contigo.

Día 4: Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo. Efesios 4:32

Reto: Sorprende hoy a tus hijos con algún acto inesperado de amabilidad, cuando se den cuenta de tu gesto, pídeles que hagan lo mismo con otra persona, recuerda que la amabilidad es amor en acción.

Día 5: Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión; tan sublime es que no puedo entenderlo Salmo 139:6

Reto. Anota algunas fortalezas singulares de tus hijos y agradece a Dios por cómo los diseñó. Luego descubre si cada uno responde mejor al afecto físico, la afirmación verbal, el tiempo de calidad, los regalos o el servicio a alguna de sus necesidades. Si conoces su manera preferida de dar y recibir amor, dedica algunos momentos para comunicar les amor de esa manera antes de que termine el día. Si no estás seguro de sus preferencias respecto a dar y recibir amor, considera qué piden mayormente y de qué se quejan que no reciben.

Día 6: No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Filipenses 2:3

Reto: Dedica tiempo para orar e identificar cualquier obstáculo generado por el egoísmo en tu propia vida que pueda estar evitando que ames a tus hijos con mayor eficacia Hoy deja de hacer algo tuyo y haz algo importante para tus hijos.

Día 7: Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia, 13 de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes. Colosenses 3:12-13.

Reto: Hoy mismo, decide comenzar a reaccionar con amor frente a tus hijos, en lugar de irritarte. Empieza elaborando una lista de las áreas en las que necesites disminuir el estrés en tu vida. Después, revisa qué motivaciones equivocadas tienes y cuáles debes erradicar para que tus reacciones mejor con tus hijos.

Día 8: Él hará que los padres se reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres, y así no vendré a herir la tierra con destrucción total». Malaquías 4:6

Reto: Acércate a tus hijos uno por uno y diles que quieres estar más cerca de ellos y hazles las siguientes preguntas: “¿Te he herido o agraviado de alguna manera? ¿Estás enojado conmigo? ¿Qué puedo hacer para arreglarlo? Ayúdame a comprender lo que sucede en tu interior”. Debes estar listo para escuchar, pedir perdón y- ayudar a tu hijo a enfrentar sus frustraciones hasta que hayan resuelto todos los problemas. Deja que tu amor te impulse a realizarlos sacrificios necesarios, a cumplir las promesas y hacer lo que haga falta para asegurarte de haber recuperado el corazón de tu hijo.

Día 9: Y después de abrazarlos, los bendecía poniendo las manos sobre ellos. Marcos 10:16.

Reto: ¿Cómo podrías aportar calidez a la vida y al corazón de tus hijos hoy? Aprovecha cada oportunidad para brindarles un toque inesperado y amoroso. Escoge un gesto apropiado que exprese: “te cuido”. Que ellos puedan ver que los cuidas. Hazlo con sinceridad.

Día 10: Ámense los unos a los otros con amor fraternal, respetándose y honrándose mutuamente. Romanos 12:10

Reto: Organiza una reunión, cena o noche de modales con tus hijos, donde cada uno tendrá tiempo para contar cómo estuvo su día. Después habla a tus hijos de la importancia de tener buenos modales en todo lugar. Cuidar su forma de hablar, comportamientos e, incluso, su forma de vestir según la ocasión, enfatizando en el respeto y el buen trato con los demás (todos somos iguales delante de Dios). Hagan una lista entre todos los miembros de la familia acordando los modales que van a tener, no solo en casa sino en todas partes. Modales como decir por favor, saludar, despedirse, dar las gracias, abrir la puerta al otro y muchos otros que no se estén aplicando en tu hogar.

Día 11: Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Deuteronomio 6:6-7.

Reto: Elabora dos listas separadas de lo que quisieras enseñarles a tus hijos: 1.Habilidades para la vida; 2. Lecciones de vida. Tenlas en un cuaderno a la mano. Busca una oportunidad para hacer que tus hijos participen en un proyecto de trabajo o algún otro momento de enseñanza. Que esto se transforme en un hábito.

Día 12: Panal de miel son las palabras amables: endulzan la vida y dan salud al cuerpo. Proverbios 16:24.

Reto: Comprométete a mencionar actitudes positivas de tus hijos todos los días durante la semana. Hazlo tanto en privado como en público, frente a amigos y familiares.

Día 13: Reconoce en tu corazón que, así como un padre disciplina a su hijo, también el Señor tu Dios te disciplina a ti. Deuteronomio 8:5.

Reto: Ora por los métodos que usas para disciplinar. Pregúntate ¿son eficaces? ¿Corriges la conducta, pero apelas también a la conciencia? Decide usar disciplina directa, pero justa, y esfuérzate por equilibrar tus acciones con el objetivo de honrar al Señor.

Día 14: Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos. Salmo 103:13.

Reto: Busca oportunidades de demostrarles compasión a tus hijos. Escucha con más atención sus inquietudes, ayúdalos a aliviar la carga en áreas que pueden resultarles demasiado pesadas. Pregunta si puedes orar por ellos sobre algo que te hayan contado. Permanece disponible para atender sus heridas y preocupaciones.

Día 15: Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce. 1 Juan 4:7

Reto: Recuérdales hoy a tus hijos que “Dios es amor” y desde ahora antes que salgan de casa, ora con ellos para que siempre sepan que pueden acudir a Él como su amoroso Padre celestial. Y ora en forma personal, para que Dios te ayude a recibir su amor por ti y a transformarte en un canal de su amor para tus hijos.

Día 16: El temor del Señor es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina. Proverbios 1:7.

Reto: A partir de hoy, dedica un tiempo para reunirte en familia y compartir de Dios, puedes iniciar pidiéndoles a tus hijos que lean el Salmo 139 contigo. Después, pregúntales qué aprendieron sobre dónde se encuentra Dios y qué sabe de nosotros. Explica que el Señor los creó, los ama, siempre los ve y un día los juzgará por cómo vivieron. Terminen orando juntos los versículos 23 y 24.

Día 17: Haz hecho de él manantial de bendiciones; tu presencia lo ha llenado de alegría. Salmo 21:6.

Reto: Pregúntate si tu estilo de vida atrae la bendición de Dios para tu familia o la repele. ¿Qué es necesario cambiar? En segundo lugar, escoge dos o más de los atributos y habla al respecto con tus hijos a la hora de comer.

Después, pídele a Dios que les inculque una sed tanto a ellos como a ti para desarrollar estas actitudes de vida.

Día 18: Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales. Hebreos 13:4.

Reto: Pídele a Dios que te dé más amor y respeto por tu cónyuge (o por el otro progenitor de tu hijo). Hoy mismo, diles algo alentador y positivo a tus hijos sobre su padre o madre. Si hasta ahora lo menospreciaste frente a tus hijos, pídeles que te perdonen y nunca más lo vuelvas a hacer.

Día 19: El Señor te protegerá; de todo mal protegerá tu vida. El Señor te cuidará en el hogar y en el camino, desde ahora y para siempre. Salmo 121:7-8.

Reto: Habla con tu cónyuge para establecer límites adecuados para tus hijos. Traza pautas para las actividades con amigos. Antes de contarles, oren pidiendo discernimiento y que el Señor obre en ustedes y en hijos.

Día 20: Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos. Efesios 5:15-16.

Reto: Apaga el televisor e internet esta noche y pasa algo de tiempo de calidad con tus hijos. Habla, escucha y juega con ellos. Mira la sección de “12 ideas audaces para aprovechar al máximo el tiempo en familia” y considera cuántas ideas podrás implementar con tu familia.

Foto: Jude Beck – Unsplash

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