Testimonios

4.414 kilómetros de un amor en Cristo

Freddy Vargas nunca pensó que Dios tenía su ayuda idónea a miles de kilómetros de su natal Cali en el Valle del Cauca. Coincidencias movidas por Dios lo llevaron a conocerse con Daniella Paola Coelho, para vivir una extraña historia de amor y a explorar una nación totalmente desconocida para él: Brasil.

Uno de los misterios más extraños es cómo y en qué circunstancias se conocerá a la pareja con la que se compartirá su vida. Algunos las han encontrado de la forma más extraña que se pueden imaginar y otros la han tenido toda la vida al lado. La Revista Hechos&Crónicas en su artículo “Appmor cristiano, la fe y el amor hacen match en la red” publicado en la edición No.107 de septiembre/2019 (también disponible en ww.revistahyc.com) profundizó acerca de las relaciones cristianas y citas amorosas que nacen a través de internet y de cómo un amplio nicho de  personas, que cada día crece más y más, acude allí como un medio para encontrar pareja. Este es uno de esos testimonios.

En la historia de amor de Freddy, Dios usó la tecnología para acercar a dos creyentes de naciones distintas y formar una familia sobre la Roca. Freddy quería darse una nueva oportunidad en el amor, en sus palabras: “quería hacer las cosas como Dios manda y con la bendición de Él”. Su vida se desenvolvía entre el cuidado de los suyos, su trabajo y la iglesia, pero dentro de su corazón, el anhelo de un amor se paseaba todos los días y daba vueltas en su cabeza.

“Oraba todos los días pidiéndole a Dios otra oportunidad para rehacer mi vida y en esa búsqueda entré a servir en la iglesia, pero pasaba el tiempo, hice buenas amistades pero me seguía sintiendo solo”, asegura.

Un día, estando en su trabajo le apareció en el computador publicidad sobre una página para conocer gente exclusivamente cristiana y la curiosidad le picó. Días antes el Señor le había hablado a través de Mateo 7:7-8: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre. Freddy relacionó lo uno con lo otro y decidió registrarse allí con un poco de temor e inseguridad.

“Al ingresar había muchos testimonios sobre personas que habían encontrado su pareja cristiana allí. No puedo negar que tenía miedo porque puede ser algo riesgoso pero había muchos testimonios, fotos reales e historias de amor entre creyentes no solo de Colombia sino también de varios países”, confiesa Freddy quien con el paso de los días interactuaba con varios perfiles de la página pero ninguna mujer le llamaba la atención.

A miles de kilómetros, Daniella a regañadientes aceptó la propuesta de una amiga de registrarse en dicha página para encontrar a su media naranja. Con temor y un poco de recelo, mientras exploraba la página, ella encontró el perfil de Freddy pero no escribió ni interactuó con él, porque aún le parecía que conocer gente por este medio era muy peligroso.

La iniciativa, gran paso para el amor

Al ver que Daniella se había interesado en su perfil y que le llamaba la atención, Freddy dio el primer paso y le escribió.

“Al otro día, ella me respondió el mensaje y empezamos a escribirnos más seguido. Sin embargo, todo era muy chistoso porque nos entendíamos muy poco por el idioma. Ella hablaba y escribía en portugués pero yo no, sin embargo, ella me entendía todo lo que le decía porque sabía español pero a mí me tocaba con el traductor de Google”, explica entre risas.

Esta barrera idiomática no fue obstáculo para los planes de Dios. Con ayuda del traductor y de Daniella, Freddy comenzó a aprender poco a poco del idioma, lo suficiente para algunas conversaciones a través de chat y videollamada, así el amor comenzó a florecer en medio de chats, pantallas, risas, mucha oración y con un propósito en mente.

“Fue algo muy bonito porque desde un principio ya sabíamos para dónde íbamos pero mientras nos conocíamos, ambos orábamos y pedíamos confirmación de Dios a través de nuestro devocional y de la Palabra que se nos compartía en los cultos en Colombia y Brasil. Era increíble que en ambos países predicaran lo mismo pero con diferentes palabras”, señala Vargas, quien analizaba todo desde una perspectiva espiritual que le iba confirmando cada paso que daba en medio de esta relación.

“Dios te da oportunidades pero tú debes tomar riesgos”

Las palabras del pastor en una enseñanza dominical a la que Freddy asistía, lo llevaron a confirmar lo que ya venía pensando desde hace un buen tiempo y que había analizado a través de su devocional: tomar el riesgo de ir a Brasil y conocer personalmente a Daniella.

Sin embargo, su familia y amigos no estaban de acuerdo con esta aventura con excepción de su madre. “Me dijeron que estaba loco. La única persona que me dijo que sí fue mi madre, paradójicamente era la persona que yo creía que más se iba a oponer porque cada vez que yo le presentaba alguna pareja mía, me decía que no le gustaba. Un día, mi mamá me vio haciendo una videollamada con Daniella y al preguntarme sobre ella le conté toda la historia. Le gustó y cayó bien. Ella fue la única que me apoyó con esta locura”.

Su hermano Gustavo fue un caso especial. Al enterarse del viaje se opuso contundentemente al punto de afirmar que “iba a hacer todo lo posible para evitar ese viaje”. Pero, la torta se volteó, y “faltando 10 días para el viaje, mi hermano me llama y me dice: me retracto de lo que dije porque el Señor me habló y ahora creo que sí te conviene”.

Esta situación fue una confirmación más para Freddy.

El viaje por amor a lo desconocido

Freddy aterrizó en Brasil el 2 de mayo del 2013. “Llegué al aeropuerto de Sao Paulo como un brasilero más y Daniella me estaba esperando allí en compañía de su hija, que me abrazó porque ya nos conocíamos a través de las videollamadas.

Llegué un poco temeroso de lo que pudiera pasar, la abracé y nos fuimos a desayunar mientras conversábamos sobre todo. Con el paso del tiempo ese miedo fue pasando y era como si la hubiera conocido de toda la vida”.

Así fue como comenzó esta aventura en Brasil que duró cuatro años y medio. “Yo iba decidido a quedarme aunque conversamos con ella a ver cómo evolucionaba todo. No puedo negar que sí tenía miedo por el idioma, por estar en un país que no conocía, con una cultura diferente a la mía y, además, nunca había salido de Colombia. Yo estaba seguro por ella pero de todas maneras tenía cierta incertidumbre por el futuro”, sostiene Freddy, quien explica que el primer año fue muy duro para él, no solo por el idioma, también porque le costó mucho conseguir empleo allí.

El amor de Dios se manifestó en la vida de esta pareja porque jamás estuvieron solos, “Dios siempre estuvo allí porque Él nunca abandona a sus hijos y siempre hubo provisión. Había tiempos un poco apretados pero Dios se manifestaba de forma increíble e incluso con personas que no me conocían.

Eran brasileros que asistían a la iglesia donde me congregaba allá e incluso oraban por mí, mi esposa y mi familia. Esta es una iglesia bautista pequeña que me acogió como si fuera uno de ellos y como si me conocieran de años”.

¡Llegó el momento!

El 10 de enero del 2015 Freddy y Daniella se casaron ante Dios en la iglesia bautista en la que ambos se congregaron en Brasil, días antes lo habían hecho por lo civil, una decisión que como lo cuentan los protagonistas: valió la pena.

“Cuando haces las cosas bien desde el principio, como Dios dice en las Sagradas Escrituras, y más en esta área del amor y los sentimientos, todo sale bien. Hoy siento y pienso que Daniella era la mujer que Dios tenía para mí, porque ella estaba a miles de kilómetros de distancia y conocernos de esta forma, que todo se diera y funcionara, para mí fué cosa de Dios”.

Freddy y Daniella se trasladaron a Colombia con Clara (hija de Daniella), llevan seis años de casados, tienen un hijo llamado Daniel, se congregan en la Iglesia Casa Sobre la Roca y son muy felices viviendo en este país. Recientemente, la mamá de Daniella, Eliete Coelho, vino a Colombia y conoció a su nieto. Hoy son una familia sobre la Roca.

Texto y fotos: David Bernal – david.bernal@revistahyc.com

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