Timoteos

¿Cómo controlar la irritabilidad?

¿Se considera un fosforito? ¿Siente que tiene problemas con todo el mundo por su mal genio? Siga leyendo, este artículo es para usted.

Si bien es cierto que durante la adolescencia, los jóvenes atraviesan cambios tanto físicos como hormonales y emocionales que redundan en fuertes altibajos de humor, tampoco se puede desconocer que el ritmo acelerado en que va el mundo lleva a que muchos permanezcan en un estado constante de irritabilidad.

Bernardo Peña, Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén y Máster en Psicología Clínica de la Universidad de Almería, asegura que los cambios de humor y específicamente la irritabilidad en los jóvenes son normales. “Los jóvenes, a partir de los 12 años de edad aproximadamente, viven intensos cambios de toda clase: físicos, afectivos, psicológicos y sociales. Todos ellos influyen en su desarrollo y por eso las emociones en la adolescencia están a flor de piel. Los jóvenes pueden pasar de una emoción a otra de manera súbita: enojo, miedo, ansiedad, ira, tristeza, irritabilidad, felicidad… Estos cambios emocionales son normales”.

A pesar de que esto pueda ser normal, muchos vamos más allá y perdemos fácilmente la paciencia y terminamos sumergidos en situaciones que no nos gustan, simplemente por no saber controlarnos. Por ejemplo, en 2018, la principal causa de violencia en Colombia fueron las riñas, dejando aproximadamente un muerto por riña cada tres. ¿Lo peor? En la mayoría de los casos se trata de riñas entre familiares, amigos y personas cercanas y aunque muchas veces estuvo de por medio el licor, la ira fue un factor determinante para que las cosas se salieran de control.

El libro de Gálatas afirma que una de las obras de la naturaleza pecaminosa son precisamente los arrebatos de ira y culmina el versículo diciendo: Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5:21.

De hecho, una de las señales de que como joven ya estás madurando es que comienzas a escoger tus batallas, aprendes a no pelear por todo y dejas de tomarte las cosas de forma personal. Ya no piensas (como al inicio de la adolescencia) que todos están en tu contra y que todo el mundo quiere atacarte, aprendes a ver que las personas solo hacen cosas respondiendo a sus propios vacíos y necesidades.

Si quieres que tu juventud sea un tiempo de gozo y alegría y no de amargura y peleas, practica lo que dice Efesios 4:31: Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Aquí te decimos como.

1- Ocupate en un hobby 

A algunas personas se les dan muy bien las manualidades, a otras no. No importa si se trata de hacer letras de lettering, cocinar, escribir o armar un rompecabezas, lo importante es tener un hobby que no esté relacionado con las pantallas en el que puedas enfocar tu interés. Emplear las energías en esto relaja, ayuda a dormir mejor y permite enojarse mucho menos. Tener un hobby puede ayudar a relajarte y a ser una persona más tranquila.

2- Identifica qué dispara tu irritabilidad

¿Dormir mal hace que comiences el día con pie izquierdo?, pues en la noche procura que antes de dormir todo esté dispuesto para que pases una buena noche de descanso. ¿Lo que te molesta es trabajar bajo presión? haz las cosas con tiempo ¿Te irrita que te fuercen a hacer algo que no quieres?, aprende a poner límites. Cualquiera que sea la situación que te lleve a sentirte de mal humor, afróntala, limítala, evítala o cortarla de raíz.

3- Reduce tu consumo de cafeína

Es bien conocido que esta sustancia te pone en una especie de estado de conciencia alterado. Quien consume altas cantidades de bebidas con cafeína, lo hace con la finalidad de tener «un mejor rendimiento»; sin embargo, esto tiene serias consecuencias para el ánimo, y la persona puede sentirse más predispuesta a reaccionar con molestia ante cualquier evento desencadenante.

4- Hazte más compasivo

Tener esos ataques repentinos de irritabilidad es dañino. En su lugar trata de pasar tiempo de calidad con tu familia, con tus amigos o tu animal de compañía; descubrirás que amar a los demás es por extensión una forma de amarte a ti mismo que te brindará la paz que necesitas para vivir en armonía contigo mismo

5- Diviértete

Ya sea a solas o con amigos te ayudará a liberar estrés y a sentirte más tranquilo. Llevar a cabo cualquiera de las actividades antes nombradas, te ayudará a mantenerte en control de tu temperamento. Esfuérzate por cambiar la rutina y serás dueño de ti mismo.

6- Descubre tu actividad deportiva favorita y dedícale tiempo

Puede ser salir a caminar con tu perro, nadar, montar bicicleta, ir al gimnasio. El ejercicio que sea que hagas te ayudará a disparar endorfinas que te harán sentir mayor bienestar, gastar energía y estar más tranquilo y en control de tu ánimo.

7- Lo que te molesta ¿es tan grave?

Dale a lo que te genera irritabilidad la importancia que realmente tiene ¿Es tan grave esa situación que te sacó de tus casillas? Si es así, pues enfréntala y entre más pronto la soluciones, mejor para ti. Te darás cuenta que en muchos casos se trata de simples malentendidos y que realmente no era para tanto

8- Pasa tiempo contigo mismo… a solas

Puedes dedicarlo para meditar, darte un baño relajante, leer, pensar o hasta dormir una siesta reparadora. El punto es que te re descubras y mejores la relación que tienes contigo. En última instancia tú eres tu mejor amiga o amigo o tu peor enemiga o enemigo, tú eliges.

9- Ora

No comiences tu día sin entregar a Dios todo lo que viene y sin tener un tiempo devocional en el que puedas leer la Biblia. Cuando hemos expresado previamente a Dios nuestras preocupaciones, Él nos respalda en la resolución y podremos practicar el dominio propio que ya nos ha entregado.

Por: María Isabel Jaramillo – isabel.jaramillo@revistahyc.com

Foto: Archivo

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