Números

2020 ¡Bisiesto!

Un año bisiesto tiene 366 días en vez de 365. Cada 4 años, febrero tiene 29 días. Esto se hace porque un año oficial tiene exactamente 365,25 días y haciendo esto cada cuatro años, se soluciona el problema. Conozca cifras, datos curiosos y hechos bíblicos detrás del bisiesto.

Bisiesto se deriva del latín is sextus diez ante calendas martii (repítase el sexto día antes del primer día del mes de marzo), que correspondía a un día extra intercalado entre el 23 y el 24 de febrero por el militar y político Julio César, cuya dictadura puso fin a la República en Roma.

La razón por la cual cada cuatro años se suma un día, es para ajustar y equilibrar el año cronológico con el año trópico (365 días, 5 horas, 48 minutos, 45,25 segundos -365,242190402 días- y el año calendario de 365 días). La prestigiosa publicación National Geographic explica que los años bisiestos ayudan a que el calendario anual se mantenga según sus estaciones. “Sin años bisiestos cada 12 años los calendarios se desfasarían tres días”.

En el calendario juliano, los bisiestos se caracterizan porque sus dos últimas cifras son divisibles por 4 (2020/ 4= 505), excluyendo los múltiplos de 100 (1700, 1800, 1900…), donde a su vez se exceptúan los divisibles por 400 (1600, 2000, 2400…) que serán bisiestos. El problema, es que deja 0,000300926 días o 26 segundos al año de error.

Bisiestos pasados y próximos: 2012 – 2016 – 2020 – 2024 – 2028 –2032 – 2036 – 2040 – 2044 – 2048 – 2052 – 2056 – 2060 – 2064 – 2068 – 2072 – 2076 – 2080 – 2084 – 2088 – 2092 – 2096 – 2104 – 2108.

¡Nací un 29!

Para muchos, nacer un 29 de febrero es algo raro pero divertido, jocosamente algunos dicen que como cumplirán cada cuatro años, no envejecerán tan rápido como los demás. Otros, en cambio, lo ven como un problema. No saben si celebrar su cumpleaños el 28 de febrero o el 1° de marzo.

En Colombia, el 29 de febrero es un día normal y no afecta para nada la programación de nacimientos. Según la Registraduría Nacional del Estado Civil, las personas nacidas el 29 de febrero de cualquier año son registradas con esa fecha de nacimiento la cual no se puede modificar ni alterar de alguna manera.

Sin embargo, algunos hacen el trámite para cambiar su fecha, como Liliana Jaramillo de 24 años, quien nació en bisiesto. Sus papás la registraron con fecha del 1° de marzo.

“Cuando las personas desean cambiar la fecha de nacimiento, algunos padres esperan y registran al menor con testigos poniéndole como fecha de nacimiento, el 28 de febrero o el primero de marzo”, explica la Registraduría.

Datos, cifras y curiosidades

  • Si no existieran los bisiestos, después de unos 700 años, en el hemisferio norte la Navidad caería en mitad del verano; y al revés, en el hemisferio sur. Si no se agregara un día cada cuatro años, viviéramos un año y medio del futuro.
  • Cada 29 de febrero, se sitúa dos días antes que el anterior. 2016 fue lunes, en 2020 será sábado y en 2024 será jueves. De modo que el día de la semana de un bisiesto se repite cada 28 años.
  • Se dice que las posibilidades de nacer en un año bisiesto son de una en 1.641.
  • El 29 de febrero de 2020 es también el Día de las Enfermedades Raras y el Día Internacional de los Bisabuelos.
  • ¿Sabe cómo son llamados en el mundo anglosajón, a los que nacen un 29 de febrero? Se les dice “leapers”, que proviene del término Leap Year (año bisiesto en inglés).
  • En Irlanda, cuando un bebé nace en esta fecha, se premia con 70 libras.

Así se dice “bisiesto” en otros idiomas:

Portugués: ano bissexto.

Catalán: any de traspàs

Danés: spring-år

Francés: année bisextile

Alemán: Schaltjahr

Italiano: anni bisestili

Irlandés: leap-bliana

Sueco: skottår

Turco: sıçrama yıllık

Filipino: leap-taon

Esperanto: saltego jaroj

¿Qué dice la Biblia?

Ni científicos, ni matemáticos, ni filósofos, ni astrónomos, etc., pueden desvirtuar o negar la creación perfecta de Dios. ¿Qué dice la Biblia respecto a ese día que falta?

Ese día en que el Señor entregó a los amorreos en manos de los israelitas, Josué le dijo al Señor en presencia de todo el pueblo: «Sol, detente en Gabaón, luna, párate sobre Ayalón». El sol se detuvo y la luna se paró, hasta que Israel se vengó de sus adversarios. Esto está escrito en el libro de Jaser. Y, en efecto, el sol se detuvo en el cenit y no se movió de allí por casi un día entero. Nunca antes ni después ha habido un día como aquel; fue el día en que el Señor obedeció la orden de un ser humano. ¡No cabe duda de que el Señor estaba peleando por Israel! Josué 10:12-14.

Los ingenieros del programa espacial de la Nasa, decidieron corroborar en la Biblia el día faltante y descubrieron que era tan solo una aproximación, más no el lapso de tiempo exacto. En la época de José, el faltante era de 23 horas y 20 minutos, no era un día completo. ¿Qué pasó con los 40 minutos faltantes? Los ingenieros siguieron buscando en la Biblia y encontraron lo siguiente:

Ezequías le había preguntado al profeta: —¿Qué señal recibiré de que el Señor me sanará, y de que en tres días podré subir a su templo? Isaías le contestó: —Esta es la señal que te dará el Señor para confirmar lo que te ha prometido: ¿Quieres que la sombra avance diez peldaños o que retroceda diez? — Es fácil que la sombra se extienda diez peldaños —replicó Ezequías—, pero no que vuelva atrás. Entonces el profeta Isaías invocó al Señor, y el Señor hizo que la sombra retrocediera diez peldaños en la escalinata de Acaz. 2 Reyes 20:8-11.

Después de que los ingenieros leyeron este pasaje, se dieron cuenta que 10 peldaños (grados) equivalen exactamente a 40 minutos. Así que, 23 horas y 20 minutos que se pierden en Josué mas los 40 minutos de 2 Reyes 20:8-11, suman el día que hace falta en la línea del tiempo. Este es otro hecho que confirma que todo lo que sucede arriba en el cielo y abajo en la tierra, escrito está.

Por: Jennifer Barreto | @BarretoJenn

Foto: Revista Hechos&Crónicas

Share:

Leave a reply