Timoteos

Nuevos retos, adiós a la zona de confort

Salir de la zona de confort es una de las cosas más difíciles en la vida, y más cuando no nos damos cuenta que estamos en ella. El Estancamiento puede traernos consecuencias dolorosas, como la pérdida de oportunidades.

Estar en la zona de confort es muy agradable, pues sabemos que estamos “seguros” y que no vamos a perder nada porque no hay riesgo, sentimos que tenemos el control de la situación. Pero… ¿esto realmente nos llena? Podemos estar estancados, aburridos, y hasta sufriendo en ese lugar pero no nos movemos por miedo, porque seguimos abrazando el pasado y en otros casos porque no confiamos en nosotros mismos y pensamos que no somos capaces de conseguir nuevos y mejores logros.

Aunque de jóvenes solemos ser más arriesgados, muchas veces nos cuesta soltar algunas cosas: relaciones sentimentales, amistades, nuestro primer trabajo, entre otras. Y todo porque crecer da miedo, no saber qué va pasar y sentir incertidumbre nos hace sentir desconfianza, y dejamos de lado el valor y la valentía, la fe pasa a un segundo plano. Ser fuerte y valiente se nos queda como una frase de cajón que la usamos cuando nos conviene, ¿si no es ahora en la juventud, cuándo tomaremos riesgos? Hay que aprovechar la etapa de la vida en la que todavía podemos ser más arriesgados, intentar y fallar; aunque esto puede aplicar para cualquier etapa de la vida pero claro implica una mayor responsabilidad.

Las oportunidades durante nuestra existencia muy poco se repiten, y uno de los errores más comunes que cometemos es dejarlas pasar, pedimos a Dios que nos abra puertas y cuando están abiertas el miedo a dar un paso al vacío y confiar en lo que Él tiene para nosotros nos deja encerrados en la zona de confort convirtiéndonos en cobardes.

¿Por qué dejar la zona de confort?

  1. Te permite avanzar:

Quedarnos estancados en ese “lugar seguro” donde tenemos el control solo hace que nuestra vida no avance, que nuestros sueños queden archivados y no crezcamos personal y profesionalmente.

  1. Fortalece tu fe:

Romanos dice que Dios dispone todas las cosas para el bien de quiénes lo aman, entonces ¿por qué dudar? La fe no crece cuando las cosas salen como yo espero, cuando tengo el control de cada situación o cuando sé lo que vendrá después. Mi fe debe crecer en los momentos de incertidumbre, cuando no sé qué esperar. Nuestra vida no depende de lo que puedas hacer por ti mismo sino de lo que Dios te ha prometido. Él nunca rompe sus promesas. Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca Su voluntad en todo lo que hagas, y Él te mostrará cuál camino tomar. Proverbios 3:5-6 NTV.

  1. Vivirás nuevas experiencias:

Ser arriesgado nos lleva a lugares que no imaginábamos, confiar en que Dios siempre tiene mejores planes para nuestra vida es parte de salir de nuestra zona de confort, esto nos llevará a conocer nuevos países, personas, te llevará a conocer nuevos amigos, tal vez hasta el amor y a tener experiencias que le aportarán a tu vida sean buenas o malas aprenderás lecciones que te permitirán crecer.

  1. Te hará más fuerte:

Como ya mencionamos, salir de la zona del confort nos atemoriza, pero salir de ella es un paso de fe, es confiar en los talentos que Dios nos dio, claro, a lo mejor muchas veces las cosas no saldrán tan bien como esperábamos, pero es porque Dios tiene un plan perfecto con todo. En los momentos difíciles es cuando más aprendemos y nos hacemos más fuertes en diferentes áreas de la vida. Mediante el sufrimiento aprendió a obedecer. Hebreos 5:8.

Salir de la zona de confort no significa tomar decisiones por emociones, pero sí es, saber tomar decisiones con sabiduría, saber en qué punto de la vida debemos ser radicales aunque nos incomode o nos moleste porque esto nos puede llevar a un siguiente nivel: a un mejor trabajo o así no sea mejor, a uno donde aprenderás cosas nuevas, donde se formará tu carácter o donde el sufrimiento te llevará a ser obediente, a amistades más fieles, a lugares increíbles, etc.

Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Hebreos 10:36.

Si sabes que estás muy cómodo en un lugar es momento de salir de tu zona de confort y vivir una vida en fe, aprender a tener confianza en Dios. Creer en su amor y su misericordia y descansar en su sabiduría para tu vida.

Sé obediente a las cosas que Dios te pide que hagas. Sal de tu zona de confort y vive una vida en fe.

El SEÑOR mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes. Deuteronomio 31:8.

Por: Geraldine Avila Cifuentes – @geralavila9

Foto: Kristopher Roller // Unsplash

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