Proverbios

¿Cómo planear un proyecto de vida?

Supongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. ¿Acaso no se sienta primero a calcular el costo, para ver si tiene suficiente dinero para terminarla? Si echa los cimientos y no puede terminarla, todos los que la vean comenzarán a burlarse de él, y dirán: “Este hombre ya no pudo terminar lo que comenzó a construir”. Lucas 14:28-30.

A medida que va avanzando el año, debemos hacer una evaluación e inventario de nuestra vida de acuerdo con planes trazados; quizás aquellos que nos planteamos dando inicio al año. Es muy importante tener el hábito de detenerse y revisar y, de ser necesario, rediseñar o replantear nuestros proyectos de vida.

Las ideas y sugerencias que plantearé en este artículo están basadas en lo que nos enseña la Palabra de Dios. Es decir, que este modelo de proyecto de vida está dirigido a todos aquellos que creen en Dios y en Sus leyes, pero también es una invitación a todos aquellos que están en búsqueda de una guía diferente para su vida y aun no siguen fielmente la Biblia y se motiven a hacer un cambio guiados por el mejor manual de vida que tenemos: la palabra de Dios.

Este es un proyecto en el cual propongo retos, con el fin de cambiar y mejorar importantes áreas de tu vida. Como creyentes en Dios debemos planear nuestra vida con mucho cuidado, diligencia, disciplina y sabiduría para obtener los mejores resultados. Así alcanzaremos la paz que sobrepasa todo entendimiento, como nos lo promete la Biblia.

Entonces, ¿qué es un proyecto?

Es la idea de una cosa que se piensa hacer y para la cual se establece un modo determinado y un conjunto de medios necesarios. Es un esfuerzo temporal que se lleva a cabo para crear un producto, servicio o resultado único. Es planear, con anticipación a dónde y cómo queremos llegar a una meta.

Dios es quien tiene un plan para cada uno de nosotros. En su infinita sabiduría y voluntad, Él ha diseñado un plan de amor y prosperidad para todo aquel que ha tomado la decisión, de corazón, de seguir a Cristo, amarlo y obedecer sus leyes.

He aquí ocho principios de Dios para alcanzar las metas, sueños y deseos, para que tu proyecto de vida sea exitoso. Reflexiona en ellos. Veamos:

  1. Conoce a Dios

Bendito el hombre que confía en el Señor, y pone su confianza en Él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto. Jeremías 17:7-8.

Necesitamos la guía de Dios. Él es la fuente de nuestra existencia. Sin Dios no alcanzaremos ninguna meta, y si logramos algo por medio de nuestras propias fuerzas, este triunfo solo será temporal. La claridad y efectividad que necesitamos, en nuestro proyecto de vida nos la da únicamente el Padre celestial.

¿Qué necesitas hacer para acercarte más a Dios? Toma acciones, tales como:

a) Vida devocional:

orar todos los días. Escuchar, leer, meditar, memorizar y practicar Su Palabra. Alaba a Dios con frecuencia.

b) Participa en actividades en tu iglesia local y sirve a la comunidad

c) Fortalece tu fe: proyecta nuevas metas. Pídele a Dios que te guíe en tus nuevos proyectos de estudio, trabajo, negocios y familiares. Confía en Dios. Da pasos de fe. Cree que Él tiene control de cada situación en tu vida, tu familia y empleo.

d) Cuida y desarrolla una vida santa: apártate de aquellas situaciones que te llevan a ser tentado. Cuida la pureza de tu sexualidad. Evalúa lo que oyes, lo que ven tus ojos y con la clase de personas que compartes tu vida.

2. Enfoca tu desarrollo personal

Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no olvides mis palabras ni te apartes de ellas. No abandones nunca a la sabiduría, y ella te protegerá; ámala, y ella te cuidará. La sabiduría es lo primero. ¡Adquiere sabiduría! Por sobre todas las cosas, adquiere discernimiento. Proverbios 4:5-7.

Mejora tus conocimientos y habilidades. Proyecta tu trabajo con mayor calidad. Estudia y capacítate para subir al siguiente escalón de tu oficio. Rodéate de personas que te influencien positivamente.

El aspecto laboral debe ser un reflejo de la vida que deseamos. Concéntrate en trabajar arduamente y con diligencia sin descuidar el tiempo para tu familia y tu descanso. Sé equilibrado, pero asciende laboralmente. No te estanques. Lucha con tesón por una nueva posición u oportunidad laboral. Dios te respaldará.

3. Valora tu familia

Yo lo he elegido para que instruya a sus hijos y a su familia, a fin de que se mantengan en el camino del Señor y pongan en práctica lo que es justo y recto. Así el Señor cumplirá lo que le ha prometido. Génesis 18:19.

La institución de la familia fue creación de Dios. A Él le importa mucho lo que hacemos con nuestra familia. Has más énfasis en cuidar, proteger, guiar y honrar a tu familia y seres más queridos.

Recuerda:

a) Con tu cónyuge: mejora la comunicación. Trabajen en equipo para definir los roles y responsabilidades de cada miembro de la Planea nuevas decisiones en familia.

b) Con tus hijos: mejora la comunicación. Disciplínalos con amor. Guíalos en el amor de Cristo.

c) Con tus familiares y allegados: mantén buenas relaciones.

d) Con tus amigos: desarrolla buen compañerismo. Desecha aquellas amistades que te afectan negativamente.

4. Sabiduría en tus finanzas

Los ricos son los amos de los pobres; los deudores son esclavos de sus acreedores. Proverbios 22:7.

Elabora un presupuesto de gastos mensuales, y verás que gastas dinero en cosas superfluas que no necesitas. Disciplina tus gastos, diezma y cubre primero las necesidades básicas de tu familia (vivienda, comida, vestido, salud, recreación). Además…

a) Haz un plan de ahorro semanal o mensual.

b) Cambia hábitos de consumo. No compres lo que no necesitas.

c) Planea pagar todas tus deudas, poco a poco. Busca asesoría de personas expertas en finanzas. No te endeudes a base de crédito.

d) Planifica las vacaciones sin tener que acudir al crédito.

e) Da tu diezmo u ofrenda a la iglesia.

5. Cultiva buenas relaciones

Hay amigos que llevan a la ruina, y hay amigos más fieles que un hermano. Proverbios 18:24. Las buenas amistades traerán bendición para nuestra vida. Cultiva aquellas amistades que harán más fructífera tu vida. Te alegrarán y gozarás de paz y armonía. Estas amistades elevarán tu espíritu y te impulsarán a crecer más espiritualmente.

Una buena amistad es:

a) Madura espiritualmente porque conoce y ama a Dios.

b) Sincera

c) Honesta

d) Servicial

e) Generosa

f) Agradecida

g) Desinteresada materialmente

H) Prudente y respetuosa.

6. Arrepentimiento y perdón

Por tanto, para que sean borrados sus pecados, arrepiéntanse y vuélvanse a Dios, a fin de que vengan tiempos de descanso de parte del Señor. Hechos 3:19.

Esta es una disciplina espiritual que nos ordena Dios en Su Palabra. Por lo tanto, la debemos cumplir, si queremos que nuestro proyecto de vida sea eficaz. Porque cuando aprendemos a arrepentirnos de nuestros pecados y errores y perdonamos las ofensas que otros nos hacen, nuestro espíritu se hace libre de amargura, dolor y resentimiento.

De tal manera que no habrá cabida a la envidia en nuestro corazón y mucho menos de venganza; por el contrario, cuando perdonamos de corazón, damos a los demás el amor sincero de Dios y experimentamos hacia los demás misericordia, bondad y amabilidad.

Arrepentirse es un cambio de mentalidad. Es no volver a cometer el pecado o falta que nos separa de Dios Padre.

7. Cuida tu salud

Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5:23.

Nuestro cuerpo es el vehículo que Dios usa para cumplir Su propósito en nosotros. Es por eso que se hace necesario cuidar el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. Adquiere buenos hábitos alimenticios y elije llevar una vida sana, tales como:

a) Una rica y variada alimentación: carnes magras, carnes blancas, frutas, verduras, agua, granos y cereales. Cuida las porciones que comes. Debes comer poca grasa animal, menos alimentos elaborados con azúcar. Consulta con un nutricionista si tienes problemas de sobrepeso.

b) Realiza ejercicios físicos con frecuencia. Caminar a diario por 30 minutos es una buena opción.

c) Descansa lo necesario. No caigas en el exceso de trabajo. La diversión sana es muy saludable para tu cuerpo y mente.

d) Duerme lo suficiente. Se aconseja ir a la cama máximo a las 11:00 pm para que el cuerpo se recupere totalmente. Duerme ocho horas cada noche.

e) Abandona los abusos: alcohol, cigarrillos, dormir poco, trabajo excesivo, drogas alucinógenas, comida chatarra y sexo ilícito.

8. Gratitud y Generosidad

Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él. Colosenses 3:17.

En nuestro proyecto de vida, tener un corazón agradecido nos dará la oportunidad de disfrutar gozo y paz. Agradezcamos al Señor por todas aquellas bendiciones que nos ha dado. También por aquellas situaciones difíciles que hemos pasado. Pero sabemos que nuestro Dios y Padre celestial estará en control de cada situación en nuestra vida, sea mala o buena.

Romanos 8:28 dice: Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito. Y seamos generosos. Ayudemos a quienes necesiten de nosotros. Ya sea materialmente, si podemos hacerlo o con oración, consejo, palabras de aliento. Seamos comprensivos, bondadosos y amables. Que el necesitado vea en nosotros el amor de Cristo.

¿Qué necesitas reajustar, revisar y rediseñar para mejorar o corregir en tu vida para tu proyecto de vida?

Te reto a que hagas los cambios necesarios para lograr ese éxito que tanto deseas. Te ánimo que apliques estos principios bíblicos en tu vida, para el resto del año y verás resultados diferentes, es posible que en el camino soltaste la mano de Dios, así que, ¿qué tal si ahora lo vuelves a hacer? ¡Compártelo con otros!

Por: Liliana Bustos, directora de Mujer Integral, Bogotá.

Foto: Freepik / BiZkettE1

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