Editorial

Tú, líder ¿Por qué y para qué?

Hemos repasado aquí varias veces el tema de esta columna y lo repetimos ahora en el mes de los vientos y las cometas: ¿por qué y para qué eres líder?, ¿Y en dónde y desde cuándo lo eres?  ¿Has triunfado o te sientes un fracaso?

Ningún CEO podrá reiterar su rol mientras no haya pasado por diversos costados de la vida diaria. Quien no haya aplicado al máximo su inteligencia artificial, no podrá navegar por los mares de la abundancia intelectual.

Los líderes de ayer y de antier se parecían más entre sí y podían ceder sus aulagas a muchos menores que ellos en dignidad, inteligencia y prosperidad. Para mí, también son líderes quienes crean a diario los caminos que generan diversas oportunidades para crear impactos significativos.

El líder número uno que haya trasegado por el Planeta Tierra, fue  y seguirá siendo Jesús. ¡Qué líder!, no ha habido otro igual. Claro que han figurado algunos en la historia pero jamás de la talla de Jesús en su amada Jerusalén. El acto más valiente para un líder es pensar por sí mismo en voz alta, pues la capacidad de aprender día por día en sus actuaciones siempre deja huellas que generan destellos.

Larry Page, cofundador de Google, sostenía que su trabajo para crear empresa a diario era asegurarse que todos en su organización sintieran como si cada paso o  pensamiento fuera un sarpullido que brotaba en múltiples impactos. Coco Chanel, multimillonaria modista, sostenía que el acto más valiente para ella era pensar en sí misma en voz alta pero con calidad de dirección humana.

Para Albert Einstein, ser líder no era tarea fácil, pues siempre requería mucho trabajo, coraje en abundancia y la toma de riesgos a cada momento así como armonía en la discordia y oportunidades en las dificultades. Ser un líder no implica una tarea.

Convertirse en un líder no es tarea fácil pues deberá resolver problemas a cada momento, escuchar a su gente, resolver problemas laborales, proyectar el futuro de su organización e, inclusive, resolver algunos sinsabores para el mundo. Mañana será otro día, pero empezará hoy.

Por: Augusto Calderón Díaz. Director General de la revista Hechos&Crónicas. Diácono de la iglesia Casa Sobre la Roca, en Bogotá.

Foto: Luis_molinero / Freepik

Share:

Leave a reply