Hechos

Confusiones teológicas: Colombia a salvo

El pastor Esteban Fernández nació en Argentina, pero desde hace varios años reside en Miami (USA) donde se desempeña como Director Ejecutivo de la Sociedad Bíblica Internacional. Recientemente fue invitado por el pastor Darío Silva-Silva, fundador y presidente  de Casa Sobre la Roca, Iglesia Cristiana Integral para asistir al evento de hombres realizado en Tierra Alta Chinauta.

Además, fue el pastor orador en los cuatro cultos del domingo 10 de febrero en Casa Sobre la Roca, Bogotá donde en cada culto asistieron unas dos mil personas para escucharlo.

De la siguiente forma recogimos algunos pensamientos del pastor Esteban: “Vine a Colombia con una tarea especialísima, la de convencer al pastor Darío de que antes de mi retiro de la Sociedad Bíblica Internacional, terminen el trabajo sobre el Estudio de la Teología Integral. Es una pena que algo tan maravilloso como la Teología que ha nacido en esta Iglesia, se quede solo para Colombia, no sería justo; la iglesia en el mundo lo necesita, pues han surgido varias confusiones teológicas y ustedes, en Colombia, están a salvo de ello. Sobre este y otros temas se publica un reportaje en esta revista, gracias Augusto, esta publicación es una revista de altura con variados y estupendos temas de actualidad, aquí se hace el correcto periodismo, como decía Bonhoeffer: ‘con los pies en la tierra y las manos en el cielo’.

Recuerdo que cuando el pastor Darío Silva-Silva retornó a Colombia tras su exilio en Estados Unidos, se encontró con la necesidad que siguen pidiendo en todo el mundo y aunque algunos no lo crean, esta teología se lee en El Reto de Dios, un libro que escribió el pastor Darío y se sigue leyendo en muchos países además de Colombia. Esta Biblia hay que producirla.

Actualmente sirvo a Dios como Director de Ministerios latinos de la Sociedad Bíblica Internacional, ministerio de traducciones muy importante. Muchos quienes estamos aquí no conocemos los idiomas bíblicos y no podríamos leer la Palabra de Dios si no la tuviéramos traducida. Seguiremos Su Palabra para que todos la leamos y la apliquemos a nuestra vida.

…Con mi esposa Patricia vivimos varios años en México antes de vivir en Estados Unidos. No se imaginan cómo cambia el lenguaje. Resulta que yendo por una avenida de Ciudad de México nos paró un policía, bajé la ventanilla del auto y me dice: ‘permiso para conducir’, entonces, le dije a Patricia: ‘córrete que este señor quiere manejar…’ Si me quedo con esa exégesis, entonces yo hice un análisis malísimo de la situación. Yo te puedo decir para no ofender a nadie: ‘me trae un café, negro ‘, y usando la misma palabra le puedo decir: ‘me trae un café negro’. Puedo mirar a mi esposa cuando baja por la escalera en la mañana y decirle: ‘¿Cómo amaneciste?’ O, ‘¿cómo? ¿amaneciste?! En todos casos, es una misma palabra.

En Argentina, cuando usted va al baño ve un aviso que dice: ‘tirar la cadena’. Pues un mexicano fue y salió del baño y dijo: ‘yo tiré el reloj porque no tenía cadena’, no entendió y aunque parezca mentira, con la Biblia también ocurren estas circunstancias, si yo le digo a ustedes que en esta mañana un predicador de peso los acompaña y ustedes me ven a mí, pueden entender cualquier cosa porque hay símbolos como la semiótica que es muy importante. Hay personas que ni siquiera leen la Biblia pero ese no es el problema de esta iglesia, por eso en el púlpito puedo contar algunos chistes pero hay personas que se convierten y empiezan a leer la Biblia, un versículo por día, y son tan capaces de cambiar su horóscopo por versículos bíblicos.

La teología integral dice en Salmos 119:160a: La suma de tus palabras es la verdad, no lo que me conviene. Entonces, ¿cómo debo usar la Biblia? Esto es tan importante como un sándwich. O lo uso para quitarme el hambre o como alimento; este es un debate que la iglesia en muchas formas y sistemas debe darse cuenta, no es el caso aquí, pero no estamos para entretener, usted no puede encontrar a  Jesús afuera de la Biblia porque, precisamente, el punto central de esta es Jesucristo y no nombres bíblicos.

Aquella época, cuando Jesús no había llegado

Ahora analicemos el texto de Lucas 1:5-18: “En tiempos de Herodes, rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacarías, miembro del grupo de Abías. Su esposa Elisabet también era descendiente de Aarón. Ambos eran rectos e intachables delante de Dios; obedecían todos los mandamientos y preceptos del Señor. Pero no tenían hijos, porque Elisabet era estéril; y los dos eran de edad avanzada.

Un día en que Zacarías, por haber llegado el turno de su grupo, oficiaba como sacerdote delante de Dios, le tocó en suerte, según la costumbre del sacerdocio, entrar en el santuario del Señor para quemar incienso. Cuando llegó la hora de ofrecer el incienso, la multitud reunida afuera estaba orando.

En esto un ángel del Señor se le apareció a Zacarías a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se asustó, y el temor se apoderó de él. El ángel le dijo:

—No tengas miedo, Zacarías, pues ha sido escuchada tu oración. Tu esposa Elisabet te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán por su nacimiento, porque él será un gran hombre delante del Señor. Jamás tomará vino ni licor, y será lleno del Espíritu Santo aun desde su nacimiento. Hará que muchos israelitas se vuelvan al Señor su Dios. Él irá primero, delante del Señor, con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con los hijos y guiar a los desobedientes a la sabiduría de los justos.

De este modo preparará un pueblo bien dispuesto para recibir al Señor. —¿Cómo podré estar seguro de esto? —preguntó Zacarías al ángel—. Ya soy anciano y mi esposa también es de edad avanzada”.

La historia de Elisabet y de Zacarías  nos debe llevar a hacernos tres preguntas: ¿Qué dice? ¿Qué significa? ¿Cómo la aplico para mí? Este mensaje se da en un marco histórico: si entendemos el significado a mi vida, a tu vida, es también es para todos ustedes. Revisemos el trasfondo social de esta historia.

Lo primero que nos dice la Biblia es que este era un matrimonio de buen testimonio, fieles consigo pero ante todo, fieles con Dios a pesar de las circunstancias.

Esta es la primera vez después de cuatro mil años del profeta Malaquías que Dios habla personalmente con alguien de su pueblo, en la anterior ocasión aparece el arcángel Gabriel y habla con Zacarías y ese largo lapso en la teología se conoce como el silencio de Dios, en ese lapso inter testamentario el pueblo padecía muchas dificultades… porque los romanos habían ocupado a Judea y ejercían una posición a favor del imperio y en contra del pueblo de Dios pues estaban siendo conquistados por los romanos y vivían en un clima perverso, mientras otros pueblos y algunos sacerdotes estaban aferrados a tradiciones de antiguos tiempos y otros se corrompieron por el desgaste social o se habían vendido al ejército romano. El clima religioso era más que perverso… el pueblo estaba desolado y en medio de tal situación aparece esta historia de Zacarías y Elisabet.

La Biblia nos dice que Zacarías y Elisabet conformaban un matrimonio de buen testimonio, fiel, a pesar de las circunstancias que se vivían afuera y alrededor. Sin embargo, y a pesar de la gran opresión, las gentes se mantuvieron fieles trasegando por el compromiso que habían hecho con Dios porque ese mismo pueblo había creído en Él.

Foto: Archivo particular.

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