Jueces

La vida de los jubilados

Disfrutar de un sistema pensional que dé cobertura a la población, tanto civil como militar, naval y de policía quienes se retiran de sus labores al llegar a ciertas edades que oscilan 65 hombres y 62 mujeres se traduce en un verdadero privilegio o en un premio laboral a quienes ya hicimos la tarea y ahora buscamos los recursos para seguir viviendo dignamente y sin afugias.

Este, así como suena, es el reto de cualquier estado y Colombia ofrece el sistema y desde hace años estableció dos sistemas de pensiones que coexisten:

  1. El régimen de prima media (RPM)
  2. El régimen de ahorro individual con solidaridad (RAIS).

Los dos sistemas son buenos y muy jóvenes si los comparamos con otros países como Escocia donde se fundó el primer sistema de aseguramiento laboral en el mundo llamado Scotish Widows, un mecanismo de ahorro para la vejez en cuentas individuales creado en 1774.

Esta entidad todavía existe con activos superiores a 100.000 millones de libras esterlinas.

El RPH y el RAIS tienen sus diferencias. El primero es público y lo maneja Colpensiones y diferentes encuestas con sus usuarios aprueban el sistema y el 2º. es privado con el que operan las administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y hoy congrega a cuatro instituciones: Colfondos, Porvenir, Protección y Old Mutual.

Otra diferencia es que el RPM es una bolsa de reparto común donde los pensionados se sostienen con remesas del Estado, es decir, de los colombianos en edad de trabajar y el 2º. es una cuenta privada donde los ahorros de toda la vida de cada quien rentan y deben ser manejados para que funcionen lo suficiente hasta cuando fallezca el cotizante. Si hay dineros de sobra, pasan a ser heredados por el grupo familiar del pensionado fallecido.

Por ley, cada año se producirá un reajuste en la mesada.

Ahora, para pensionados y millones por probablemente, pero no seguramente, jubilarse, para ellos, la vida a veces duele, a veces cansa, a veces hiere, no es perfecta, no es coherente, no es fácil ni eterna, pero a pesar de todo, la vida es bella. Siempre que haya amor y respeto en la vida de los jubilados, toda relación de amistad puede convertirse en una vida que perdurará en la medida en que vivamos para vivir, seamos pensionados o no.

Recordemos que Colpensiones paga a 1,3 millones de personas y también recordemos que alrededor del mundo los sistemas pensionales enfrentan graves problemas de desfinanciamiento y quienes están a punto de llegar a la meta de una pensión, pues ven lejano ese dichoso día.

La verdadera-verdad es que en Colombia los esfuerzos pensionales se agravan más a pesar de cada gobierno de turno de apropiar en el presupuesto nacional lo necesario para no fallar. Y no han fallado hasta ahora. Y quiera Dios que no lleguen a fallar porque sería la debacle para más de uno.

En los rubros enunciados solo citamos lo que corresponde a cada pensionado que ya ha alcanzado y disfruta su agraciada y tan necesaria pensión para seguir en el carrusel de la vida.

Foto: 123RF

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