Cisterna

La actitud correcta

No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. Filipenses 3:12-14.

Cuando Cristo me alcanzó, lo hizo con un propósito y ese propósito requiere una actitud específica de mi parte, olvidarme de lo que queda atrás va a ser muy importante para cambiar mi actitudy poder avanzar hacia lo que está adelante.

El diccionario define la palabra “actitud” como la postura del cuerpo humano. La actitud está relacionada al cuerpo. Otro diccionario dice: “Disposición de ánimo manifestada de algún modo”. O sea, es su postura o su disposición.

Estamos viviendo una crisis social. Si usted ve las noticias va a escuchar de abusos, de violaciones, de asesinatos, de desamparos, de fraude, de violencia, cualquier canal de televisión, cualquier noticiero de televisión que nosotros veamos hoy en día, está hablando de estos temas, está hablando de crisis social.

Pero primero una crisis social comenzó con una crisis grupal y una crisis grupal comenzó con una crisis familiar. Las sociedades las forman los grupos y la familia forma los grupos. Todo comienza con una crisis familiar por falta de comunión quizás con el Señor, pero antes esa crisis familiar que pasó a ser una crisis de grupo y que pasó a ser una crisis social, comenzó con una crisis individual.

¿Cómo? Incredulidad, falta de perdón, amargura, intolerancia, pasividad, egocentrismo y ambición. Esta crisis se origina con características que hablan del factor interno del individuo.

Entonces la pregunta que yo tengo para usted es: ¿Cómo está? ¿Cómo está su actitud con respecto a la familia? ¿Con respecto a la iglesia? ¿Con respecto al trabajo? ¿Ha notado que hay gente con cosas adentro del alma? Y las actitudes se asientan en la voluntad del hombre, en el alma. La actitud que tomemos parte de lo que tenemos en el alma. Depende de nosotros si tenemos el alma dañada por cosas del pasado o si la tenemos sana para alcanzar las cosas que están por delante.

Esta actitud se nota durante el servicio. Solo un alma sana es capaz de servir a otros y cubrir sus necesidades antes de pensar en las propias. Quien sirve con la actitud correcta, logra impactar al otro para acercarlo a Cristo.

El ser humano necesita tener cubiertas estas áreas: sentirse amado, sentirse protegido, sentir que lo necesitan, sentirse tratado con dignidad y sentirse respetado. Esto es lo mínimo que una persona necesita para tener fundamento de poder construir una buena actitud en su vida, y nosotros tenemos que proveer eso como familia, como grupo, como iglesia. Usted aquí debe sentirse amado, protegido, necesitado, tratado con dignidad y respetado, y debe hacer sentir a los demás de la misma forma.

Una cosa que siempre nos enseña Esther Lucía (Precursora de la Fundación Misericordia Amor y Servicio M. A. S.) es que cuando le vayamos a dar al pobre, debemos darle con dignidad, de manera que podamos dignificarlo. A una persona que está atravesando una situación de pobreza no podemos tratarla indignamente; por eso si vamos a dar algo, tenemos que dar con excelencia, pues eso genera en ella una actitud de superación y una necesidad de salir a dignificar a otros.

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