Proverbios

10 cosas que debes dejar de hacer para ser feliz

Según la RAE la felicidad es: Estado de grata satisfacción espiritual y física. Pero hoy en día la felicidad depende de otros factores como tener mucho dinero, obtener títulos y reconocimientos, las relaciones interpersonales, entre otras. Muchas veces por el afán hallar “felicidad” lo que hacemos es cargarnos y no estar a gusto con lo que Dios nos ha dado.

Si usted quiere ser feliz hay 10 cosas que debe dejar de hacer, que harán su vida más fácil, le darán tranquilidad y sin duda le permitirán vivir feliz.

1- Dejar de criticar

¿Qué difícil es, no? Pero no somos iguales, si fuera lo contrario, ¿este mundo sería muy aburrido? Deja al otro vivir su vida para que puedas tener tiempo de vivir la tuya. Jesús dijo a sus discípulos: “No juzguen, y no se les juzgará. No condenen, y no se les condenará.  Perdonen, y se les perdonará”. Lucas 6:37.

¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que está en el tuyo? 4 ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame sacarte la astilla del ojo”, cuando ahí tienes una viga en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano”. Mateo 7:3.

Debemos hacer comentarios constructivos y llena de amor. Pero ojo porque muchas veces nos excusamos en eso e igual criticamos y herimos a los demás. Para hacerlo debes conocerte primero y también conocer al otro. La crítica solo agrandará las diferencias entre tú y tú los demás.

2- Dejar de ir al pasado

No es nada fácil. Sobre todo si nuestro pasado fue mejor que nuestro presente. Pero, debes reconocer que el pasado ya pasó y solo te queda vivir el presente. Ten en cuenta que ahora en el presente puedes realizar cosas nuevas. Si Dios te permite vivir diferentes circunstancias es para que las disfrutes y aprendas. Vivir en el pasado no nos permite avanzar y puede retrasar la bendición que Dios tiene preparada para ti. Las cosas venideras serán mejor que las pasadas pues Dios siempre nos quiere llevar a un siguiente nivel en todas las áreas de nuestra vida pero debemos hacer nuestra parte.

“Todo lo que Dios hace es bueno. Todo lo que Dios permite es necesario”.

3- No te quejes tanto

Al mal tiempo, buena cara”, no sé quién lo dijo, pero de seguro sabía lo que decía. Al ser humano les ocurren cosas malas todo el tiempo, y sí te puedes quejar y sufrir por lo que te pasa, pero no está bien es que vivas quejándote hasta de la más mínima cosa. No es fácil vivir con alguien que vive quejándose todo el tiempo de pequeñeces, cuando hay tanta gente sufriendo por cosas mayores. Cuando sientas la necesidad de quejarte, mira a tu alrededor, seguro verás gente con problemas muchos más grandes que el tuyo y hasta los verás felices.

4- No cargues con la responsabilidad de los demás

Cada uno tiene que aportar su grano de arena mucha veces queremos hacer todo nosotros mismos y cargamos con todo el peso de la responsabilidad. Luego, las personas se hacen los locos y te dejan todo a ti. Deja que cada quien aporte su parte, aunque esta sea pequeña. TU NO TIENES que cargar con los compromisos del otro. Coopera, ayuda y apoya pero no cargues con la responsabilidad ajena.

5- No te preocupes por ser aceptado

Para ser feliz, no finjas ser alguien que no eres. ¿Qué sucederá cuando te quites la máscara y todos vean realmente cómo eres? Ser tú mismo, es lo que te hace especial. Le caerás bien a algunos, le caerás muy mal a otros, no te preocupes.  Jesús pasó por lo mismo. Deja que las personas te acepten tal y como eres, no te esfuerces porque para ser feliz no debes pretender ser alguien que en verdad no eres.

6- No siempre tienes la razón

Como cuesta dar el brazo a torcer. Es probable que los demás no quieran o no están en la capacidad de entender tu punto de vista. Pero… déjalo ir, no vale la pena imponerte y lastimar a los que te rodean. Es una situación demasiado estresante que puede alejarte de los demás y hacer que siempre vivas estresado y lleno de rabia. Discutir le quitará años a tu vida. Si te enojas demasiado, cálmate y espera que las cosas se calmen un poco, pero no vale la pena amargarte por cualquier cosa. Si estás en lo correcto, Dios te dará la razón a su debido momento.

7- No te resistas a los cambios

Los cambios son buenos. Nos ayudan a permanecer en movimiento. Los cambios mejoran nuestra vida y la de los demás. Dios sabe por qué pasan las cosas. ¿No te ha pasado que te cambian algo de repente y luego las cosas te salen mejor? Sé feliz y acepta el cambio. No te resistas, no te quejes, y no reniegues Dios siempre sabe cuál es el camino correcto para ti. Muchos son nuestros planes pero no sabemos si estos concuerdan con la voluntad de Dios. “Todo lo que Dios hace es bueno. Todo lo que Dios permite es necesario”.

8- Querer tener el control de todo

Esto puede llegar a ser es asfixiante. Si de verdad quieres ser feliz debes tratar de dejar querer controlarlo todo. Querer tener el control de todo lo que hace es amargarle la existencia a todo aquel le rodea y así mismo. Deja de controlar a tu pareja, a tus hermanos, a tu madre, a tu padre, a situaciones, etc. Muchas veces queremos que el otro no fracase y tal vez sentimos la responsabilidad de velar para que no le suceda lo que te sucedió a ti, pero algunas personas aprenden de su propia experiencia. Da tu consejo y deja que el otro sea libre de elegir lo que cree que más le conviene.

9- Dejar de dar tantas excusas

Para ser feliz no las necesitas ¡suéltalas! Las excusas te limitan, te estancan y no te dejan vivir tu vida al máximo. Es tiempo de saber que puedes, que Dios te dio los talentos y a pesar de que veas la meta lejos y sientas miedo, si puedes hacerlo y te lleva a cumplir tus sueños Dios te respaldará. Pero debes empezar y dejar las excusas a un lado.

10- No te apegues a nada

El hecho de que no seas apegado, no quiere decir que no lo aprecias o no lo ames. Cuando sientes apego a alguna cosa quiere decir que tienes miedo de perderlo. Nada es para siempre, solo el amor de Dios. El amor y el miedo no conviven juntos, debes romper este lazo para dejar atrás muchas cosas que te están robando la paz y no te dejan vivir tranquilo. Así podrás ser una persona llena del fruto del espíritu. En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. Gálatas 5:22.

Más allá de las circunstancias y lo bueno o malo que te pueda pasar siempre debes tener un corazón agradecido pues por gracia hemos sido salvados y hemos recibido mucho sin merecerlo. La felicidad es vivir con la esperanza puesta en Dios, pese a las circunstancias. Una vez que aprendemos eso, no habrá problema que nos impida ser felices. Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:16-18.

Por: Geraldine Ávila Cifuentes – @geralavila9

Foto: 123RF

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