Proverbios

Vigile a sus hijos y evite ahogamientos

La seguridad infantil no debe pasarse por alto y menos en este tiempo de vacaciones donde más de un millón de personas en Colombia acostumbra a salir de viaje con sus familias. Evite accidentes en esta época, recuerde que solo basta un segundo para que ocurran. Según datos estadísticos, cada año más de 2,5 millones de niños en el mundo sufren lesiones, e incluso la muerte en accidentes que se pudieron haber evitado.

Caso de la vida real

María del Pilar Molina tuvo tres hijos y en junio de 2006 murió su hijo Santiago, tras ahogarse en una piscina de Neiva. “Para mí siempre serán tres. Físicamente solo hay dos, pero Santiago está presente en cada momento. Es una pérdida que nunca se va a reponer”, anota María del Pilar, para quien el mundo se derrumbó un sábado en la noche mientras descansaba, junto a su familia, en un conjunto residencial de la capital huilense. “Santiago iba a cumplir 5 años, era el más pequeño y por eso siempre estábamos pendientes de él. Sin embargo, en cinco minutos que dejé de ponerle atención se cayó al agua y nadie lo vio”, recuerda Pilar. Eran las siete de la noche y ella acababa de observar a su hijo, desde la ventana de la casa, mientras jugaba con otros niños. Al cabo de unos minutos escuchó unos gritos, corrió a averiguar qué ocurría y ya era demasiado tarde. Santiago, sostenido por un vecino, tenía el cuerpo mojado y los labios morados. Ni la respiración boca a boca que le hizo su madre, ni el esfuerzo de los médicos del hospital al que fue trasladado pudieron salvarlo.

Este testimonio que salió en varios medios de comunicación activó las alarmas para que los papás estén con los ojos bien abiertos en época de vacaciones.

“Los accidentes en tiempos de descanso constituyen uno de los puntos álgidos para los niños. Poner en marcha planes de seguridad en el hogar es fundamental para la seguridad de ellos. ¡Nada es lo bastante seguro para el cuidado de los más pequeños!”, este es un llamado de atención que hace la Secretaría de Salud de Bogotá cada año a los cuidadores de los menores. Tenga en cuenta que en un abrir y cerrar de ojos pueden suceder accidentes de diferentes tipos que van desde lesiones medias, graves o fatales con daños neurológicos permanentes y en algunos casos pueden terminar en fallecimiento.  No piense que los accidentes son cosas que pasan y que así como suceden le pueden pasar a cualquiera y que por tal razón no se puede hacer nada para impedir este acontecimiento. ¡Mentira! Es posible prevenirlos.

Escenarios acuáticos, ¿los más peligrosos?

Según la Fundación Mariana Novoa, los lugares que usamos para diversión y descanso como la piscina, la playa, el lago y el río, son algunos de los lugares predilectos de la mayoría de niños y no están exentos de riesgos. Los ahogamientos en el agua suponen la segunda causa de muerte entre los pequeños de 1 a 9 años. Más del 85% de estas desgracias mortales son accidentales y el 75% de estas, ocurren en piscinas particulares.

La mayor parte de los ahogamientos en niños se producen durante los fines de semana y después de comer, cuando los progenitores están más distraídos o cansados. La Fundación Mariana Novoa trabaja para educar a la comunidad y crear conciencia de la necesidad inminente de exigir la ley de Piscinas 1209 de 2008, donde se regulan las medidas de seguridad que salvan vidas y el uso adecuado y seguro de las piscinas que debemos tener constantemente y permiten una recreación sana y feliz, evitando accidentes muchos de ellos fatales.

En 2003, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), reportó 399 ahogamientos en niños hasta los 14 años. La mayoría ocurren durante actividades recreativas, al momento que se baja la supervisión y en el lugar de residencia, donde se supone que los niños están más seguros. Por cada niño que se ahoga, cuatro que sobreviven deben ser hospitalizados y uno de ellos queda con secuelas neurológicas. Los cerramientos de las piscinas son la primera barrera de seguridad para evitar un ahogamiento y da a los padres minutos vitales para encontrar a un niño que escapa a la supervisión.

Mejor prevenir que lamentar

Supervise

  • Mantenga contacto visual permanente y al alcance de la mano. Esta es una de las medidas más importantes dentro y alrededor del agua.
  • Nunca deje un niño solo en el agua ni por un segundo.
  • Si un niño se pierde, búsquelo primero en la piscina.
  • Nunca deje un niño solo en la bañera. Aliste de antemano todos los elementos para el baño.
  • Desocupe baldes y contenedores de agua después de usarlos.
  • Almacene lo contenedores de agua fuera de la casa y asegúrese de que no se llenen de agua lluvia.
  • Mantenga cubiertas las albercas de depósito de agua y evite elementos que les permita escalarlas.
  • En el mar, lagos y ríos, use siempre chalecos salvavidas.
  • Nade únicamente en áreas protegidas por salvavidas.
  • No consuma alcohol cuando esté en el agua o supervisando niños.

Barreras de seguridad

  • No deje elementos cerca al cerramiento de la piscina que les permita a los niños escalar.
  • No deje juguetes en la piscina que llamen la atención de los niños.
  • Puerta del cerramiento con bisagras de auto cerrado y chapa de seguridad que los niños no puedan abrir.
  • Alarma de inmersión.
  • Elementos de rescate: aros de salvamento, gancho pastor, botiquín, teléfono de emergencia.
  • Marcar en un lugar visible las profundidades máximas y mínima de la piscina.

Capacítese

  • Personal salvavidas.
  • Enseñe a los niños a nadar. Recuerde que eso les da habilidades en el agua, pero nunca sustituye la supervisión de los adultos.
  • Enseñe a sus niños que nunca deben ingresar al área de piscina sin un adulto que los cuide.
  • Enseñe a los niños a no correr ni jugar bruscamente en la piscina y las reglas para un comportamiento seguro.
  • Todos los padres, adultos, cuidadores y niños grandes deberían aprender Reanimación Cardio Pulmonar (RCP) y técnicas de rescate.

Foto: Flickr/Fernando Mafra (Usada bajo Licencia Creative Commons)

Share:

Leave a reply