Proverbios

Mobbing: cuando el trabajo es un infierno

Han pasado casi 12 años desde que se promulgó la ley 1010 de 2006, “por medio de la cual se adoptan medidas para prevenir, corregir y sancionar el acoso laboral y otros hostigamientos en el marco de las relaciones de trabajo”. ¿Qué ha pasado con esta norma? ¿Ha sido efectiva su implementación?

“Hace unos años entré a trabajar a una empresa de comunicaciones muy exitosa. Tenía las mayores expectativas en mi crecimiento profesional; sin embargo, después de unos meses las cosas comenzaron a cambiar. Dos de mis jefes y algunos de mis compañeros comenzaron a sabotear mi trabajo. Me hacían perder llamadas, cambiaban fechas de eventos sin avisarme, en fin, era un verdadero infierno y todo porque sencillamente no pude encajar en el grupo que tenían desde antes. Las cosas fueron tan fuertes que lloraba todos los días, comencé a sentirme insegura e incapaz. Me dio una fuerte gastritis que me tuvo hospitalizada por un par de días. Esa fue la alerta, no podía enfermarme por un trabajo así que renuncié. En mi caso no pude denunciar porque mis jefes estaban involucrados, pero hoy creo que me faltó hablar y animo a quienes estén pasando por esto a denunciar. No es fácil, pero no podemos seguir permitiendo estos actos de injusticia”, cuenta Liliana Moreno.

Como el de Liliana, los casos de Mobbing son incontables y no desde ahora, sino desde hace mucho tiempo. El término Mobbing es relativamente reciente, fue acuñado por el etólogo Konrad Lorenz porque observó el comportamiento de determinadas especies animales constatando que en ciertos casos los individuos más débiles del grupo se coaligaban para atacar a otro más fuerte. Para definir esta situación se utilizó el verbo inglés “to mob” que se define como atacar con violencia. Una publicación de 1976, relacionada con el Mobbing en el mundo laboral, hacía referencia al Trabajador hostigado (Brodsky, 1976). En este libro, por primera vez, se estudiaron casos de Mobbing.

Más adelante, el doctor en psicología del trabajo, Heinz Leymann, descubrió como Mobbing toda “situación en la que una persona ejerce una violencia psicológica extrema, de forma sistemática y recurrente y durante un tiempo prolongado sobre otra persona o personas en el lugar de trabajo con la finalidad de destruir las redes de comunicación de la víctima o víctimas, destruir su reputación, perturbar el ejercicio de sus labores y lograr que finalmente esa persona o personas acaben abandonando el lugar de trabajo”.

Es decir, se trata de todo tipo de presión exagerada por parte de jefes, superiores, compañeros o subordinados con la finalidad de dañar, intimidar y desmotivar a la víctima, lo que también se denomina acoso laboral. En Colombia existe una legislación anti Mobbing. Se trata de la ley 1010 del 23 de enero de 2006, en la que se aborda el tema con el fin de “prevenir, corregir y sancionar el acoso laboral y otros hostigamientos en el marco de las relaciones de trabajo”. Asimismo se encuentra amparado en la constitución y generalmente también en las normativas internas de cada entidad. De hecho, a partir del 30 de julio de 2012, las organizaciones, tanto públicas como privadas están obligadas a crear un comité de convivencia laboral o CCL, como órgano de control que supervise y ayude a manejar las relaciones al interior de la entidad.

Sin embargo, los expertos aseguran que el Mobbing es un fenómeno muy difícil de  denunciar, debido a que nadie quiere parecer poco profesional o demasiado sensible ante sus jefes, cuando los victimarios son los compañeros y mucho menos cuando el hostigamiento proviene precisamente de los superiores. Esto les trae un sentimiento de frustración que aumenta la desmotivación, disminuye el rendimiento laboral, puede trasladarse al hogar y traer problemas familiares e incluso puede generar deseos suicidas.

Leymann también afirma que es más probable que se presenten casos de Mobbing en empresas grandes, que cuenten con más de 50 empleados, por lo que dichas organizaciones deben prestar mayor atención al tema. En Colombia, después de la promulgación de la ley en 2006, se han denunciado 10 mil casos aproximadamente, un número que podría ser inferior al real y que podría reflejar el calvario que viven quienes quieren denunciar.

¿Cómo prevenir el Mobbing en el lugar de trabajo?

Para prevenir el acoso laboral es indispensable que la entidad comience por establecer pautas o políticas en su reglamento interno, donde se establezcan límites en la interacción de los empleados y que supervise las relaciones entre unos y otros, trabajando de manera articulada con las diferentes dependencias.

De igual manera, es importante que como miembro de la organización busque una comunicación eficaz y asertiva que induzca a los demás a motivarse y apoyarse entre sí, con el fin de alcanzar un objetivo común. Como creyentes, debemos ser luz en el lugar de trabajo, al animar a los compañeros a alcanzar las metas y no dejarse provocar por quienes buscan generar conflicto. Así mismo, al trabajar para Dios y no para nadie en este mundo, usted puede convertirse en un ejemplo que ayude a armonizar su entorno.

¿Qué se puede hacer en caso de ser víctima de Mobbing?

Primero que todo, identifique si realmente está siendo víctima de algún tipo de acoso laboral o si se trata de la presión natural del trabajo, desacuerdos simples o sencillamente no ha logrado congeniar con algunos de sus jefes o compañeros.

Sin embargo, si usted se encuentra seguro de ser víctima de Mobbing o dentro de su organización ha sido testigo de acoso hacia algún compañero, debe seguir las recomendaciones del abogado experto en el tema de la Universidad Santo Tomás, Mauricio Castro, quien a través de su columna en El Espectador, exhorta a denunciar ante los estamentos legales la vulneración de la dignidad en el lugar de trabajo.

Identifique además si está siendo víctima de maltrato, persecución, discriminación, entorpecimiento, desprotección, inequidad o acoso sexual, esto con el fin de presentar una denuncia clara y concreta, libre de divagaciones que impidan que su denuncia sea tomada en serio.

Busque también el comité de convivencia laboral o el área de recursos humanos de su organización, para denunciar el tipo de maltrato. Este también puede ser denunciado ante el Ministerio de trabajo o de la Protección Social y Seguridad Social, los Inspectores Municipales de Policía, los Personeros Municipales o las Defensorías del Pueblo. No sienta miedo, recuerde que Jesús vino a liberar a sus seguidores de toda opresión.

En la Biblia se encuentran diferentes casos de intimidación y persecución, principalmente al tratarse de seguidores de Dios, que fueron perseguidos y discriminados por sus creencias y hasta por su rectitud. Daniel y José son claros ejemplos de esto, solo por citar un par de casos. Además, los primeros cristianos también fueron acorralados, pero Dios estuvo con ellos aún en las peores situaciones. De igual forma hará con usted. Él no lo dejará en vergüenza y siempre le dará la victoria, como dice Romanos 10:11: «Todo el que confíe en Él no será jamás defraudado».

Foto: 123RF

Share:

Leave a reply