Proverbios

Cómo perder el trabajo en un 2×3

Mientras el 13,4% de la población colombiana anhela un empleo estable, otros lo pierden en un abrir y cerrar de ojos ya sea por causas ajenas, cuestiones de actitud o porque literalmente se pasan por encima al jefe. Lea la siguiente lista de lo que NO debe hacer para perder el trabajo.

Decir mentiras

¡Había trancón! ¡Uy, amanecí con una gripa terrible! ¡Ya voy llegando! Y otras “mentiras piadosas”, como por ejemplo decir que está en una cita de trabajo y en realidad está durmiendo, son invenciones que en algún momento lo van a delatar. Lucas 8:17 es claro: No hay nada escondido que no llegue a descubrirse, ni nada oculto que no llegue a conocerse públicamente. Siempre hable con la verdad, no sea que la mentira le pase la factura.

Ser descortés, negativo y grosero

Entrar a la oficina y mirar rayado a todos, sin saludar a sus compañeros y pasar todo el día con cara de tote, daña el ambiente laboral. Un trabajador ejemplar brilla por su respeto y cortesía. Por favor no se queje, no pelee, no haga berrinche, no se enoje si le llaman la atención. Evite las groserías porque dejan mucho qué pensar de la persona.

Mezclar el trabajo con la vida personal

Por favor separe la línea de la actividad profesional y la vida privada. No caiga en el error de ventilar en su oficina todo lo que pasa en su casa. Tampoco abandone la oficina porque su hijo(a) no tuvo clase, ya que debe hacer trámites privados, citas médicas, etc. Es cierto que hay situaciones de fuerza mayor y se debe pedir permiso al jefe, pero por favor no abuse.

Falta de enfoque en sus tareas

La desconcentración en el trabajo es tan común, que muchos terminan haciendo otras cosas durante la jornada: hablan sin parar con sus compañeros, salen de la oficina por largo tiempo o duran en reuniones eternas. Sin enfoque, no hay productividad, si su jefe no ve resultados, usted sabe qué podría pasar.

Lucrarse en su trabajo

Sea cuidadoso al manejar dineros de su empresa. Absténgase de caer en la tentación de tomar lo que no es suyo. “Si me guardo $2.000 o $10.000 pesos nadie se va a dar cuenta”. “Si pido más para mis viáticos, pues aumento la cifra”. Mucho ojo, recuerde que “primero cae un mentiroso que un cojo”. No manche su hoja de vida y mucho menos su testimonio.

Falta de atención

No poner atención en los pequeños detalles, pasar por alto reuniones, fechas, entregas, etc., da mucho que hablar del trabajador. Aquellos que se la pasan despistados todo el día y pierden el tiempo, se convierten en personas no útiles para la empresa.

Ser un individualista empedernido

¿Trabaja por un objetivo individual? ¿Se preocupa solo por hacer bien su trabajo? ¿No le interesa trabajar en equipo? Si sus respuestas son sí, recuerde que nadie quiere trabajar con prepotentes o egoístas. Por favor no pierda el trabajo por no trabajar en equipo.

Desobediencia a la autoridad

Si usted es de aquellos que se le rebela a su jefe, puede ganarse sanciones disciplinarias que, en caso de poder tipificarse como faltas muy graves, probablemente provocarían un despido. Sométanse por causa del Señor a toda autoridad humana… 1 Pedro 2:13a.

Impuntualidad

La puntualidad es un claro reflejo de la falta de interés. Llegar tarde a la oficina, a las reuniones, etc., hará que las personas dejen de atender lo importante por vivir en lo urgente. Recuerde que la inasistencia y la impuntualidad son causas suficientes de despido.

Llegar tarde o salir antes de tiempo

Puede pasar que algún día necesite salir antes del trabajo, o bien, llegar un poco más tarde por una cita importante, pero no es algo que deba convertirse en una costumbre. Los horarios existen y si están es porque hay que cumplirlos.

Foto: 123RF

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