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¡Auxilio! Mamá agotada

“Me parece el colmo que la gente diga que tengo tiempo para dormir y descansar porque me dedico a mi hogar y desempeño el papel de mamá, ¡y no es así! Ser mamá es una tarea intensa que necesita mucha energía”: Liliana Gómez, 38 años.

Según el Dane, en el país hay 22 millones de mujeres, donde el 20,5% de las mujeres con hijos en el país, los tuvieron entre los 15 y 19 años de edad. Los embarazos en adolescentes hacen que muchas empiecen su tarea de madre a corta edad sin estar preparadas. El informe dice que en Colombia hay tres millones de madres jefes de hogar.

El papel de madre en muchos casos es despreciado, rebajado, subvalorado, y se pasan por alto las competencias que se pueden llevar a cabo. Según el Instituto de la Familia de la Universidad de La Sabana, las mamás que están en casa, desarrollan seis interesantes competencias que varios pasan por alto:

– Por su trabajo en el hogar son un referente a seguir por parte de los miembros de la familia, lo que viene a ser “liderazgo organizacional”.

– Se ganan la confianza de los hijos y esposo gracias a su coherencia entre lo que dicen y piensan, validando su “integridad y lealtad”.

– Terminan aprendiendo a escuchar y a tener empatía, gracias a su capacidad de “comunicación”.

– Son capaces de organizar a los hijos y esposo, según las capacidades de cada uno, desarrollando así la competencia de “trabajo en equipo”.

– Para atender las necesidades de toda la familia, en especial la alta demanda que exigen los recién nacidos o niños pequeños en cuestión de tiempo, esfuerzo y dedicación, generan gran capacidad de “eficiencia laboral”.

– Piensan y actúan en función de las necesidades de su familia: cocinan, lavan, limpian, organizan, etc., lo que se traduce en una empresa como “orientación y servicio al cliente”.

Amo ser mamá, pero a veces no doy más

Muchas veces las múltiples tareas, nos dejan sin aliento; y es peor, cuando alguno de los hijos tiene “berrinche crónico” y hay que corregirlo; o el esposo no encuentra la camisa que uno sabe que está visible en el closet, y debemos correr a buscarla. Lo que uno menos se imagina es que cuando tenemos niños pequeños y pensamos que si vamos un momento al baño porque nuestra vejiga no aguanta más, tendremos un tiempo para respirar y ¡no!

Justo en ese instante en el que estás en silencio, respiras paz y tu cuerpo descansa, llega alguno de tus hijos pequeños, golpea con fuerza la puerta, la abre y grita: “Mami, ¿qué haces?, ¿te demoras?, ¡Sal ya por favor!”. En esos momentos sientes frustración, mal genio, pero ¡así es la vida de mamá! Así que respira profundamente y siéntete afortunada de tener la bendición de criar tus hijos y experimentar cada etapa sus vidas.

Mamá, no te desgastes ni te abandones

Muchas mamás de tiempo completo, desayunan cualquier cosa, se la pasan en fachas, no se arreglan ni se preocupan por estar bien para su esposo; y la mayor parte del día tienen cara de tragedia, echan chispas y se quejan por todo lo que deben hacer. Si lo haces, ¡cuidado!

Recuerda que Dios es un Dios de orden y todo tiene su tiempo como lo menciona el libro de Eclesiastés; además, podrías poner en peligro tu matrimonio. ¿Cómo reacciona tu esposo cada vez que te ve mal vestida y de mal genio? Piénsalo…

Consejos para no estar agotada

– Busca a Dios.

Tenlo en primer lugar, pídele todos los días que te ayude, te llene de sabiduría y fuerza para ejercer tu rol. Ora por tu esposo y tus hijos. Una madre que ora es de armas tomar.

– Haz ejercicio

Si no tienes chance de ir al gimnasio, no te preocupes, hacer oficio ayuda a quemar unas cuantas calorías. Por cada media hora de actividad, el consumo aproximado es:

* Arreglar la ropa del armario: 190 calorías.

* Redecorar y cambiar los muebles de lugar: 180 calorías.

* Lavar los platos: 160 calorías.

* Limpiar el baño y los azulejos: 130 calorías.

* Barrer, pasar el plumero o fregar el piso: 110 calorías.

* Limpiar las ventanas: 100 calorías.

* Pasar la aspiradora: 90 calorías.

* Hacer compras en el supermercado o shopping: 61 calorías.

– No trasnoches, duerme cómoda

Si necesitas levantarte para atender a tu hijo, simplemente no veas la hora, sólo asístelo y vuelve a la cama.

– Aprende a decir NO de vez en cuando

No eres una máquina, valórate, recuerda que no tienes que cumplir las expectativas o demandas de todos. Piensa siempre cuáles son las cosas urgentes y cuáles pueden esperar.

– Haz una lista de cosas pendientes

Programa un momento en el día para anotar lo que debes hacer, pero no antes de dormir. Si crees que no es suficiente, ten un cuaderno junto a la cama y anota la cita o tarea que recuerdes en el momento, hacerlo te ayudará a dejar el asunto en paz.

– Pide ayuda

Si te queda muy difícil asistir a tus hijos y hacer el oficio de tu casa, busca a alguien que te ayude.

– Dedícate tiempo

Al menos una vez al mes sal con tu esposo o con tu círculo de amigos. Disfruta un momento para relajarte.

– Desayuna bien

Evita que bajen tus niveles de azúcar en la sangre, ser mamá requiere energía, buen estado de ánimo y capacidad para pensar con claridad.

Por: Jennifer Barreto – @BarretoJenn

Foto: 123RF

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