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2018 y su planeación estratégica

A la hora de planificar podemos basarnos en modelos empresariales que muestran una serie de pasos a seguir para lograr proyectos exitosos, hacer que la compañía crezca y asegurar un mejor futuro organizacional; lo cierto es que desde el mundo secular no existe un modelo que garantice los mejores resultados estratégicos.

Hablamos de un mundo VICA, es decir Volátil, Incierto, Cambiante y Ambiguo, y esto hace que los desafíos que enfrenta el empresario de hoy sean desafíos gigantes.

Para realizar una Planeación Estratégica que nos ayude a estar preparados para enfrentar estos desafíos, se pueden implementar los siguientes pasos:

  1. Pregúntate: ¿Qué quiero?, ¿A dónde quiero llegar? ¿Cuál es mi situación actual? Y ¿cómo cierro la distancia entre lo que quiero y lo que tengo?
  2. Realiza un análisis situacional, basado en algunos modelos:

– PESTEL muestra la situación (Política, Económica, Social, Tecnológica, Ecológica y Legal de tu compañía).

– Las Cinco Fuerzas de Porter que define con quién compites, poder de negociación de los proveedores, poder de negociación de los clientes, amenazas de nuevos competidores, amenazas de productos sustitutos y rivalidad entre los competidores.

– Análisis DOFA, diagnóstico interno y externo (Debilidades, Oportunidades, Fortaleza y Amenazas). Cualquiera de estos modelos es válido o la integralidad de todos puede ayudar a lograr una visión más clara para formular la estrategia.

  1. Definición de los Objetivos con base en los resultados de los pasos anteriores.
  2. Definición Planes de Acción. Tácticas que ayudarán a la consecución de los objetivos.
  3. Establecimiento de cronogramas, presupuesto, seguimiento y control.

Con estos pasos tendremos nuestra estrategia que se resumen en: ¿El qué? (objetivos), ¿el cómo? (Acciones) y ¿el Cuánto? (recursos financieros, logísticos y humanos). ¿Será este el mejor modelo de planeación estratégica? Como lo dijimos al inicio en el mundo secular no existe un modelo empresarial que nos garantice los mejores resultados estratégicos, pero seguramente si planificas conforme a la voluntad de Dios, los anteriores pasos te ayudarán a lograr lo que Dios quiere para ti y tu empresa. “El que es sabio tiene gran poder, y el que es entendido aumenta su fuerza. La guerra se hace con buena estrategia; la victoria se alcanza con muchos consejeros” Proverbios 24: 5-6.

Planeando estratégicamente con Dios  

Derribando al gigante: este modelo se basa en la estrategia que David uso para ganarle la batalla a Goliat, la historia completa la encontramos en

1 Samuel 17:1-58 en este modelo encontramos tres pasos efectivos alineados con el propósito de Dios. Cada paso contiene unos componentes claves de planeación estratégica.

Goliat desafía a los soldados israelitas proponiéndoles que escogieran a alguien que lo enfrentará. 1 Samuel 17: 8-11. ¿Cuál es tu desafío?, ¿Cuál es el gran reto empresarial, personal o familiar que debes lograr?

1- Primer paso – Objetivo: Derribar a Goliat el “gigante” y ganar la batalla contra los filisteos.

Análisis situacional de David según el diagnóstico DOFA

  • Debilidades: Estatura David
  • Oportunidades: Temor y desánimo de los saldados israelitas para derrotar a Goliat, momento único para David mostrar sus capacidades y entrenamiento que Dios había tenido con él.
  • Fortaleza: Seguridad en Dios, conocimiento, preparación, visión.
  • Amenazas: Gigante de casi tres metros, fama de buen competidor, herramientas de protección, arma poderosa de competición. 1 Samuel 17: 4-7.

Componente clave: Obediencia y fidelidad. 1 Samuel 17: 17-20. Cuando nos movemos en el camino de la obediencia, el Señor nos permite avanzar a otro nivel. David salió hacer su trabajo diario dirigiéndose en obediencia como su padre le había encomendado, fue fiel en lo poco y el Señor le encomendó mucho más, además vemos un ejemplo de fidelidad al nombre de Dios cuando decide enfrentarse al gigante diciendo: ¿Quién se cree este filisteo pagano a desafiar al ejército del Dios viviente?

2- Segundo paso – táctica: Acciones que hicieron que David lograra su objetivo.

Podemos tener buenos planes de acción y las mejores tácticas elaboradas con ingenio y creatividad, pero si no existe un motor que mueva esas acciones se quedarán como una lista de actividades por realizar.

Componente clave: fe y buen ánimo 1Samuel 17: 36-37,1 Samuel 17: 45-46. David antes de realizar cualquier acción para derribar al gigante utilizó el nombre de Dios, su fe y buen ánimo fueron el arma más poderosa para lograr el objetivo.

3- Tercer paso- recurso: El recurso físico que David utilizó para lograr el objetivo fue una honda y una piedra.

Parte del éxito de la planeación estratégica depende de los recursos con los que contamos, ya que muchas veces no se utilizan adecuadamente. Es Dios quien con su fuerza y poder nos permite hacer mucho con poco.

Componente Clave: Fuerza y Poder de Dios 1 Samuel 48-50 Ante los ojos del mundo David no contaba con la mejor arma, ni estaba, protegido con la indumentaria más adecuada para la batalla, pero Dios lo dotó de fuerza y poder permitiendo que con una insignificante piedra lograra el objetivo.

Si después de leer lo anterior te estás preguntando…

¿Qué hago Señor? la respuesta es: sigue el principal objetivo, la obediencia. “Sigan por el camino que el Señor tú Dios ha trazado, para que vivan, prosperen y disfruten de larga vida en la tierra que van a poseer”. Deuteronomio 5:33.

¿Cómo lo hago, Señor? La respuesta es: colocando la fe en acción. “En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Él debe creer que existe y que recompensa a quienes lo buscan”. Hebreos 11.6, y con buen ánimo “El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes. Deuteronomio 31:8.

¿Con cuánto lo hago, Señor? La respuesta es: con lo que tienes en tus manos, la fuerza y el poder de Dios son suficientes. “¡Ah, Señor mi Dios! Tú, con tu gran fuerza y tu brazo poderoso, has hecho los cielos y la tierra. Para ti no hay nada imposible” Jeremías 32:17.

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