Timoteos

Un like no te define

Un informe realizado entre 1.500 personas de 14 a 24 años por la Royal Society for Public Health en el Reino Unido, asegura que Instagram es la red social más perjudicial para la salud mental de los jóvenes, pues esta los invita a “compararse contra las versiones poco realistas, en gran medida curadas, filtradas y modificadas de la realidad”, dijo Matt Keracher, autor del informe.

La aplicación también tiene puntos positivos en términos de autoexpresión y autoidentidad de muchos jóvenes. A pesar de que las redes sociales fueron creadas para facilitar y lograr una mayor comunicación de las personas, estas se han convertido en un arma de doble filo. En promedio se publican 80 millones de fotografías al día en Instagram, red predilecta por los usuarios para retratar su vida. Esto quiere decir que, por minuto, se suben aproximadamente 55.500 fotografías. El boom que las redes sociales ha ocasionado que las personas cada día se esfuercen por mostrar que llevan una vida “perfecta” y llena de lujos. La necesidad de aceptación hace que lograr un like le dé sentido a la vida, crezca la popularidad para estar en el trending, algo que se ha vuelto vital para las personas.

Ahora los jóvenes viven en una competencia de seguidores y “me gusta” a como dé lugar y cueste lo que cueste, dejando de lado principios y moral, poniendo en riesgo su integridad y hasta su vida siguiendo tendencias peligrosas y retos virales, todo por “popularidad” o no estar fuera de la moda. La guerra del like ha hecho que la autoestima de estas personas esté en riesgo, pues aparentan ser lo que no son por estereotipos banales que determinan lo que queremos ser.

¿Vale la pena arriesgar tanto por popularidad?

Definitivamente no, todo esto se trata de una competencia de egos donde no reflejamos lo que verdaderamente importa, esto nos hace desear cosas que al final no valen nada. Solo “llenan vacíos” momentáneamente.

Mostrar vientres planos, playas y comidas fit, que no aseguran la felicidad, eso no te define, querer seguir esas tendencias ha llevado a las personas a padecer trastornos alimenticios y depresión profunda, todo por aparentar el concepto de belleza que nos han vendido.

…Engañoso es el encanto y pasajera la belleza. Proverbios 31:30a.

¿Una imagen vale más que mil palabras?

Un like es el resultado de una imagen donde mostramos felicidad aunque muchas veces por dentro estemos viviendo situaciones de angustia, tristeza o dolor. Si bien, es cierto que el corazón alegre se refleja en el rostro, el corazón dolido deprime el espíritu. Proverbios 15:13. Muchas veces podemos engañar a los demás pero a nosotros mismos no, un corazón dolido no va a cambiar porque a los demás les guste lo que publiquemos, esto no llenará nuestro espíritu.

Las redes hacen que niñas y mujeres se sientan como si sus cuerpos no fueran suficientemente buenos, la gente añade filtros y edita sus imágenes para que puedan verse “perfectas”.

Todos tienen una vida perfecta, ¿por qué yo no?

Muchas veces vemos las “vidas perfectas” que venden los demás pero esto sucede porque cada quien muestra lo mejor de su vida, no van a mostrar las cosas feas. Nadie está exento de pasar momentos difíciles y de prueba y más cuando estamos alejados de Dios.

No me siento amado, por eso acudo a las redes

El único que puede llenar los vacíos que hay en nuestro corazón es Dios, muchas veces buscamos aceptación de los demás porque tenemos heridas que no han sanado: el rechazo de nuestros padres, amigos o familiares, la baja percepción que tenemos de nosotros mismos y otras razones que causan que no podamos sentir el amor de Dios y hace que nos refugiemos en estas plataformas. Ser aceptado por un desconocido no debería ser el motivo para la alegría de nuestro corazón.

Reconocer mi identidad en Cristo es un proceso de mi madurez espiritual, es saber lo que gané al ser salvado por Jesús. Soy santo y escogido, es necesario saber que lo que hago no determina lo que soy sino que lo que soy determina lo que hago. El Señor dio su vida por cada uno por amor aunque no lo merecíamos y muchas veces nos cuesta trabajo creer eso, nos sentimos solos, que no somos amados y que nuestra vida no tiene ningún sentido. Debemos ser conscientes que esto es una lucha constante ya que siempre vamos a seguir viendo “perfección” en redes, pero debemos estar firmes en lo que Dios dice de nosotros.

Debemos tener cuidado en el uso de las redes, estas no son buenas ni malas nosotros controlamos que uso vamos a dar, como hijos de Dios debemos tener en cuenta que no todo lo que vemos en ellas es verdad. Debemos conservar lo bueno y desechar lo malo. Ser conscientes de quien define lo que somos es Dios no un corazón virtual que muchas veces damos automáticamente. Tengamos claro que «todo está permitido», pero no todo es provechoso. «Todo está permitido», pero no todo es constructivo. 1 Corintios 10:23.

Por: Geraldine Ávila Cifuentes – @geralavila9

Foto: 123RF

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