Viernes, 27 Noviembre 2015 15:49

Habla el piloto de la nave Colombia: cinturones ajustados

Así como vendrán turbulencias, así pasarán cuando se acabe el fenómeno del Niño (abril 2016), se detenga la inflación (febrero 2016) y se acelere el crecimiento de la economía nacional (marzo 2016) y la devaluación del peso frente al dólar.

Sin querer queriendo el piloto ya lo ha dicho: señores pasajeros, seguirán algunas turbulencias, favor ajustarse sus cinturones. Y ya empezó a moverse el aparato del Estado. Veamos a grosso modo:

• La economía en Colombia ha venido desacelerándose y el gobierno busca ajustarse al nuevo orden internacional (caídas en China, Brasil, Argentina, Grecia y Turquía, Venezuela ni hablar, México sosteniéndose y los euros apretándose entre sí para no desplomarse con efecto dominó. Y otros… varios en Asia y África). ¿Tiene usted negocios en algunos de estos países? ¡Pare! Y en seco si es necesario. Más vale perder mil dólares que cien mil, ¿verdad?

• Los futurólogos y sus vaticinios sostienen que la disminución del crecimiento no ha tocado fondo y que por la gradualidad de su caída, ésta ha comenzado a reflejarse en las estadísticas cuando muestran que el desempleo en Colombia ha bajado…algo, pero es poco.

• La Junta del Emisor, como un ágora en su destino, recapacitó ante la caída de las importaciones frente a un dólar que estuvo por las nubes y ahora ha caído como en picada mientras los precios internacionales del petróleo suspiran y luchan por subir algo. Esto incumbe a Colombia que produce el crudo para satisfacer su consumo y  sobra un poco para enviar al coloso del Norte. Lo anterior es poco ante el otro gran desequilibrio, el déficit fiscal. La destorcida petrolera nos costó más de $26 billones que no hay con qué remediarlo. El descenso en el crecimiento ya palpable para diciembre, tendrá sus negros nubarrones para el crucero del 2016. Lo importante al promediar octubre era la mínima recuperación del petróleo que no alcanza para respirar con tranquilidad.

Y…de los salarios ¿qué? Pues los recaudos tributarios también han bajado y afectará al año fiscal entrante y no alcanzará para reajustar los salarios a todos los empleados públicos en enero de 2016.

Se prevé que sí habrá aumentos de salarios en 2016 pero ni un milímetro por encima de la inflación, es decir, los empleados públicos recibirán el año entrante con un ras con tas entre lo que pierden por la inflación y lo que recuperan gracias a las ventas de Isagén y otras como Cenit, la estatal que maneja el transporte por oleoductos, léase una derivada de Ecopetrol.

Hablemos de inflación

La inflación se salió del rango meta de la junta del Emisor, lo que condujo a una primera elevación de la tasa de interés de referencia en el mercado monetario que reducirá, poco a poco, la liquidez en el sistema financiero colombiano y la demanda agregada de la economía.

Este proceso inflacionario se atribuye al alza en los alimentos pues de los 40 millones de toneladas que consumimos los colombianos por año, 10 millones son importados cuyo precio ya estuvo impactado por un dólar que navegó por las nubes. Ahora ha bajado, pero alza es alza y rara vez las alzas bajan.

Lo grave es que los colombianos de estratos tres para abajo dejarán de consumir muchos alimentos en la agónica espera de su baja. Los bolsillos de estos estratos son los más golpeados con la situación actual.

El ministerio de hacienda hará lo posible y hasta lo imposible para frenar la carrera alcista de la inflación, lo cual veremos antes de finalizar diciembre. El aumento en todos los alimentos está ofreciendo su nivel más alto en seis años y esas alzas seguirán hasta marzo entrante. Con tendencia al alza seguirán la papa, la yuca, los plátanos verdes y maduros, el arroz, las verduras y las frutas, es decir, todo lo comestible.

Esto se observa en el principal titular de El Tiempo del sábado 10 de octubre: las mujeres en Colombia ganan 12% menos que los hombres en cargos iguales. La turbulencia, entonces, empieza a galopar por encima de nuestras damas sin existir equidad de género ante la crisis.

Además: aumentan visiblemente los avisos en casas y edificios en barrios de grandes ciudades con SE VENDE, SE ARRIENDA, refiriéndose a viviendas. Las deudas en los créditos hipotecarios son insostenibles y lo peor es que es dificilísimo vender o arrendar por ausencia de compradores o arrendatarios, luego… dejemos las cosas así a la espera de un torbellino benefactor. Pero ya sabemos que los torbellinos son devastadores.

El gobierno deberá manejar la situación con mano firme y guante de seda en 2016 cuando, probable o seguramente, se firme un real acuerdo que conduzca a la paz. Pero sería recomendable que las medidas y las reformas del gobierno nos aseguraran que la paz vendrá como los niños al nacer: con su pan debajo del brazo.

Inversiones al galope y por montones

Algo que reconforta tanto ánimos como bolsillos es que firmado un acuerdo pro paz, las inversiones desde el exterior que llegarán a Colombia integran una lista centenaria de empresas norteamericanas, europeas y asiáticas. Son enormes las expectativas empresariales de los capitales viajeros en busca de estancamientos sólidos que ven a Colombia como sitio ideal para traer sus fondos de inversión y quedarse amparados por la paz que genera tranquilidad en las inversiones.

Aclaramos: vendrán capitales viajeros que no encontraban donde asentarse, como también los que vienen para llevarse pingües utilidades.

Este es el panorama que ojeando y hojeando rápidamente el 2016 tendremos los colombianos; es un cara y sello, con cara gana Colombia y con sello pierden los demás como Venezuela que no tiene en donde fondear sus diversas situaciones. El esfuerzo que ya está haciendo el gobierno colombiano a través del ministerio de Hacienda es enorme, pero podremos decir que nuestro futuro dependerá de la paz, la bendita paz que ya casi llega.

Y llega diciembre con su alegría…

El gran negocio del comercio para la aurora de enero, luego de que pasen los gastos de diciembre, serán las compras online que, como afirman varios analistas, esperan hacer en 2016 su propio agosto comenzando en este diciembre.

Este diciembre no será igual de alegre a los anteriores. La razón: no habrá lo suficiente para gastar en diversiones ni en regalitos navideños para toda la familia. Apretarnos el cinturón, será lo más sano.

Por: José Cádiz 

Ilustración: 123RF

Visto 1145 veces

logo-con-transp4

Revista Hechos&Crónicas es la opción perfecta para los lectores que quieren estar bien informados de lo que pasa en Colombia y el mundo. Analiza desde la perspectiva cristiana integral con cifras, datos y hechos, temas sociales, económicos, religiosos, políticos, deportivos, del mundo del espectáculo, entre otros.
Este medio impreso cuenta con el respaldo de la iglesia Casa Sobre la Roca.

 

Contáctenos

Revista H&C

Tel: (571) 6346100 ext 1090
Cel: (57) 320 275 0899
Email: servicliente@revistahyc.com
Dir: Cll 104 # 14a - 22 
Bogotá - Colombia