Miércoles, 13 Septiembre 2017 17:36

Si Jesús fuese alcalde

Este es el título del libro publicado por Bob Mofitt, escritor, fundador y director de la fundación Harvest, cofundador de la Alianza para el discipulado de las naciones, director de programas internacionales de voluntariado para la alimentación a los hambrientos y además fundador y director ejecutivo de “Partners inc.”, programa de orientación para jóvenes delincuentes.

El libro plantea la inquietud de qué se haría en nuestras comunidades si Jesús fuese el alcalde. Qué pasaría con la salud, servicios sociales y problemas de la comunidad… ¿cómo los atendería Jesús? El libro va mucho más allá de esta graciosa inquietud, en el fondo lo que plantea es qué pasaría en nuestras comunidades si la iglesia asume su papel bíblico y empieza a servir a la gente como si Jesús fuera el alcalde.

Mientras las iglesias conservadoras se concentran en la labor espiritual de salvar las almas y descuidan su actividad social y servicio a la comunidad, las iglesias liberales se han concentrado más en el servicio y activismo social que en la salvación de las almas. Ninguno de los dos enfoques corresponde completamente al plan de Dios en su Palabra.

El plan de Dios es que la iglesia sea su instrumento para la restauración de todas las cosas que fueron dañadas por la caída del ser humano. Esto implica tanto la salvación de las almas, como el servicio social a las personas.

En una oportunidad Dios le habló a Bob y le dijo: “Esta es mi iglesia, mi novia. Aun con todos sus defectos, yo la amo y di mi vida por ella. Hasta que no la ames con mi amor no podré usarte para ayudarla a convertirse en lo que intento que ella sea”. Esto llevó a Bob a entender que su misión era servir a la iglesia, y ayudarla a reclamar su herencia.

En 1981 fundó Harvest, organización que asociaba cristianos en las dos terceras partes del mundo con creyentes en Estados Unidos con la intención de ayudar a iglesias o grupos materialmente pobres para demostrar el amor de Dios en sus comunidades. Luego de un tiempo, decidieron cambiar el enfoque de Harvest. Su nueva orientación sería concentrarse en entrenar líderes de iglesias locales y sus congregaciones, acerca del mandato bíblico, de manifestar su fe en palabra y acción, comenzando con los recursos locales.

En 1997, Harvest comenzó a colaborar con la Fundación contra el hambre. Esta colaboración abrió las puertas para que sus organizaciones entrenasen iglesias y grupos misioneros en más de 40 países.

En este proceso, Bob se dio cuenta que la iglesia no solo debe impactar su comunidad local, sino hacer discípula a su nación. Comprendió que la cosmovisión bíblica (perspectiva del mundo basada en la Biblia) es fundamental para enseñar a nuestras naciones o servir a nuestras comunidades como si Jesús fuese el alcalde.

En Nairobi (Kenia), se celebraron dos desayunos de oración que han impactado la nación. Uno de ellos fue auspiciado por la alcaldía de Nairobi y el otro, fue en la Asamblea Nacional, donde el Presidente asistió como invitado de honor. Fue la primera vez que los padres de esta ciudad se reunían para orar. Varias figuras políticas declararon públicamente su fe, el ministro de gobierno lanzó este reto: “Si amaras a tu prójimo como a ti mismo, ¿serían las cosas diferentes en Nairobi?”. Después del desayuno existía un nuevo espíritu de unidad. Estos líderes civiles comenzaron una confraternidad semanal e hicieron del desayuno de oración un evento anual.

Bob con frecuencia pregunta a las personas con las que trabaja: “Si Jesús fuese alcalde, ¿cómo cambiaría tu comunidad? Esta es la pregunta que se les hace a pastores y líderes en todo el mundo en sus conferencias. Las respuestas que dan les ayudan a construir una visión para involucrar a las iglesias con las comunidades.

Así que podríamos hacernos unas preguntas que al responder nos darían una visión de lo que pasaría en nuestra comunidad si Jesús fuese alcalde. ¿Qué haría respecto a los niños y habitantes de calle? ¿Qué haría con el alcoholismo, abuso de drogas y otras adicciones? ¿Cómo fortalecería a las familias? ¿Cómo gestionaría los servicios de agua potable, viviendas adecuadas, comida, salud, sistemas de aguas negras, recolección de basura y carreteras decentes? ¿Qué haría respecto a salarios justos y empleo adecuado? ¿Qué haría con los niños no deseados y el cuidado de enfermos y ancianos? ¿Qué haría para traer belleza, calles limpias, árboles, flores y parques públicos? ¿Qué cambios haría en la educación de niños y adultos? ¿Qué nuevo tipo de políticas públicas instituiría? ¿Cómo ayudaría a las personas a evaluar los problemas y a tomar decisiones justas?

¿Qué haría para cambiar la manera de trabajo en gobiernos locales? ¿Saldrían sus enseñanzas en televisión? ¿Tendría “reuniones civiles” donde su agenda y principios del Reino fuesen expuestos? ¿Qué haría respecto al crimen y a la inestabilidad social? ¿Qué lineamientos establecería para la policía y relaciones comunitarias? ¿Qué cambios haría en las cortes de justicia y en el sistema de prisiones? ¿Qué haría respecto a la brecha entre ricos y pobres? ¿Cómo serían tratadas en la comunidad las personas aparentemente “insignificantes”?

¿Qué sentirían las personas poderosas con respecto a Jesús? ¿Qué haría con la corrupción y el soborno? ¿Qué regulaciones establecería para los negocios? ¿Qué haría respecto a la depresión, soledad y enfermedad mental? ¿Cómo trataría la pornografía, inmoralidad sexual y prostitución? ¿Qué haría respecto al abuso de niños y entre cónyuges? ¿Cómo mejoraría las relacionas sociales entre los ciudadanos? ¿Qué haría respecto al entretenimiento y recreación? ¿Qué papel desempeñaría la iglesia en la comunidad? ¿Cómo alentaría la unidad entre las iglesias? ¿Qué haría respecto a las otras religiones?

Las cosas que Jesús haría si fuera alcalde, reflejarían la voluntad de Dios para nuestras comunidades. Dios quiere que Su voluntad se haga en la tierra. Él quiere esto porque nos ama y ama al mundo que Él creó. Desea lo mejor para nosotros.

Wanderley y Dalva tenían el deseo de servir a la comunidad en Brasil. Hicieron ciertos ejercicios prácticos, pero sabían que podía hacerse mucho más. Organizaron la asociación “Emanuel”, o “Dios con nosotros” y planificaron 15 proyectos sociales para esa comunidad. Consiguieron recursos para un centro de cuidado diario para 40 niños y movilizaron una iglesia grande, pastores y oficinas de gobierno. Su celo reflejaba las intenciones, amor, y Espíritu de Dios. Sus instructores comentaron: “Su entusiasmo es contagioso”. ¡Jesús estaba trabajando!

El mensaje de Bob Moffitt en su libro es cierto y pertinente para la iglesia en Colombia. Aunque esta ha estado involucrada en actividades de servicio social, aún hace falta para para lograr más cambios en la sociedad. Hay iglesias que no trabajan en actividades sociales. Como creyentes debemos crecer en la verdad de amar de manera práctica a las personas a nuestro alrededor y comunidades.

Por: Felipe Rangel Gómez  @FelipeRangel81

Foto: 123RF

Visto 434 veces

logo-con-transp4

Revista Hechos&Crónicas es la opción perfecta para los lectores que quieren estar bien informados de lo que pasa en Colombia y el mundo. Analiza desde la perspectiva cristiana integral con cifras, datos y hechos, temas sociales, económicos, religiosos, políticos, deportivos, del mundo del espectáculo, entre otros.
Este medio impreso cuenta con el respaldo de la iglesia Casa Sobre la Roca.

 

Contáctenos

Revista H&C

Tel: (571) 6346100 ext 1090
Cel: (57) 320 275 0899
Email: servicliente@revistahyc.com
Dir: Cll 104 # 14a - 22 
Bogotá - Colombia