Jueves, 07 Diciembre 2017 16:54

¿Te golpea tu marido? Vence el miedo

Hechos&Crónicas entrevistó al periodista y ministro del Evangelio, Marcos Correa, quien habló de su profesión, del maltrato a la mujer, del narcotráfico y hasta del fin de los días.

¿Quién es Marcos D. Correa?

Soy un joven ministro del Evangelio, miembro del Concilio Pastoral de United Chaplains International, periodista de radio y televisión, trabajé muchos años en la cadena Telemundo, en Univisión Radio, soy licenciado en Ciencias de la Psicología, tengo un doctorado en estudios de la Biblia, también en Ministerio Pastoral. Aunque no parezca, tengo 38 años. Soy como un niño inquieto, la curiosidad y la inquietud me hacen buscar nuevos caminos, investigar, trabajar, preocuparme, interesarme por tener mayor conocimiento porque este es la mayor herramienta que puede tener el ser humano.

¿Qué es lo mejor que ha hecho en su vida?

Ser bueno con los demás. La mayor bendición en mi vida es mi familia, mis padres, hermanas, sobrinas; son un tesoro incalculable, pues desde cuando nací ellos siempre han estado conmigo. Nací con una lesión en la médula espinal y en aquel tiempo, los médicos decían iba a morir y que quedaría en silla de ruedas, tal vez con daño cerebral. Mis padres se preguntaban: “¿Por qué?”, y un pastor anciano le dijo a mamá: “nunca preguntes ¿por qué?, sino pregunta ¿para qué?”. Puedo decir que a través de los años, con mis virtudes, defectos, errores o aciertos, con todo lo que soy, cada día descubro que Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros. Siempre hay un propósito para cada quién.

El testimonio, ¿a qué se refiere?

Para mí es la experiencia personal más importante. Nací en Argentina en un hogar cristiano, desde los siete años, mi madre me llevaba de la mano a la iglesia. Crecí en el Evangelio y en conocimiento de la Palabra de Dios. A los 14 años, comencé a trabajar en la radio local de mi iglesia en las ediciones especiales de Semana Santa, ya hablaba en la radio y comunicaba la Palabra con principios y valores eternos.

Me dediqué a otras áreas de mi vida secular, trabajé en las cadenas Univisión Radio, Telemundo en Miami como periodista, reportero, productor, escritor; eso nos ubicó en temas políticos en un escenario internacional como la crisis en Venezuela, la situación de Cuba, el conflicto interno en Colombia, la crisis de Oriente Medio, muchas de estas situaciones he cubierto a lo largo de mi carrera periodística.

¿Qué consejo da a los periodistas para que ejerzan la profesión?

El periodismo es una tarea muy noble, pero difícil de ejercer en algunos países por diferentes causas sociales, políticas, etc. Lo más importante es la credibilidad, transparencia, ser auténtico con uno mismo, vivir y decir la verdad, sin temor, sin compromisos, pensando en el bien común, y teniendo en cuenta que uno es un comunicador e informador. Existen tres características fundamentales de un verdadero comunicador que tiene que ver con lo que es, lo que decimos y lo que hacemos.

Observo en la sociedad la falta de amor y paz en el hogar. Hay hijos que se pelean con los padres, hay problemas de servicio doméstico, de drogas y todo porque falta paz interior, se puede hablar muchas veces de paz en el escenario político, social, etc., pero es una paz transitoria, temporal. El mundo necesita paz interior, la eterna paz de Dios.

¿Hay diferencia entre un periodista secular y uno cristiano?

El cristiano siempre se enfocará en principios y valores. El secular casi siempre trabaja para una empresa, se basa casi siempre en un concepto editorial. Me ha pasado muchas veces que por razones diversas me he negado a hacer muchas entrevistas porque piden cosas desde un ángulo imparcial muy liberal de temas sociales, de pareja, amor, etc. Hay muchos muy liberales, yo trato de buscar el balance, pero… ¿cómo surge el balance? Retroalimentando el lenguaje, buscando palabras que no hieran, que sean calificativos, no traicionando los principios porque deben respetarse. En el caso del periodismo, los oyentes, lectores o televidentes necesitan recibir la información de forma precisa, adecuada, imparcial, transparente, con buen contenido de datos que se puedan nutrir de información. El mayor problema de los medios de comunicación es que buscan más entretenimiento en vez de educar y construir.

¿Cuándo fue la primera vez que vino a Bogotá?

Desde hace mucho tiempo conozco Bogotá, y vengo pensando en querer visitar a Colombia y dije: voy a la capital que es donde hay más gente, iglesias, mayores necesidades y también situaciones que requieren corregirse. Visitar Bogotá siempre es una experiencia maravillosa e inolvidable. Tengo un buen recuerdo de parte de la iglesia en Colombia y de mucha gente que he conocido.

¿Por qué llegó a Casa Sobre La Roca?

Hace mucho tiempo conozco al Pastor Darío Silva-Silva, excelente ministro, siervo de Dios muy dedicado a la obra del Señor y al evangelio; es un periodista, un comunicador real y veraz, un colega con el que he tenido o la oportunidad de compartir innumerables programas de televisión. La crítica constructiva edifica, es seguro tener un maestro del periodismo al lado, yo he aprendido de grandes periodistas a lo largo de mi carrera en el mundo del periodismo secular, he tenido el honor de trabajar con periodistas famosos en EE.UU., he aprendido muchísimo en materia editorial, redacción, expresión, comunicación y todos los años de mi carrera ha sido el conocimiento que hoy me sirven, son herramientas que le quedan a uno para siempre.

¿La juventud actual está bien orientada?

La juventud necesita tener nuevos ejemplos, ella es un tesoro a pulir, un diamante que debemos tallar, para hacerlo hay que comunicarse, los padres deben acercarse más a los hijos, las claves son: paciencia y comprensión. En el caso de la iglesia, la juventud muchas veces es un poco más extrovertida, hace cosas y algunos líderes se dedican a regañarlos y disciplinarlos. Creo que lo que debe hacer un líder pastor o consejero es ponerse en su lugar, porque el joven que llega a la adolescencia o pasando los 18 años, son capaces de hacer muchas preguntas para resolver muchas dudas, y necesitan un buen consejo a tiempo y sobre todo con una excelente comunicación.

Los mayores tienen que contar cosas para que también los jóvenes de hoy puedan aprender de aquellos tiempos, pero lo más importante es la comprensión y la comunicación. Hay que saber llegar a ellos porque no todos saben. He encontrado iglesias con pastores que son a veces un poco agresivos o no comprenden a la juventud. A los jóvenes hay que captarlos y ¿cómo?, entendiéndolos, poniéndonos en el lugar de ellos.

Y del feminicidio ¿qué opina?

Desde hace muchos años pertenezco en Miami a La Fundación Hispana para prevenir la violencia doméstica, soy voluntario, instructor especializado en ese tema, dictamos charlas sobre violencia familiar, pues la violencia doméstica aparece cada día más en el hogar. Las mujeres que por miedo o temor no quieren denunciar a sus parejas, deben alejarse, pedir ayuda. Un mensaje importante: primero, deben vencer el miedo y lo podrán hacer cuando entiendan que ellas valen mucho, que son creación de Dios; la dignidad de la mujer nunca debe ser atropellada, nunca debe ser maltratada, porque la mujer, como dice la Biblia, es un vaso frágil para cuidar. ¿Qué pasa cuando uno lanza un vaso de vidrio frágil?, se rompe en mil pedazos y cuando un individuo maltrata a una mujer, a veces las heridas, (no las físicas), las del alma, las del corazón, quedan para toda la vida. ¿Se podrán recuperar?, sí, hay esperanza, pero afectan muchísimo después de varios procesos reconocidos de violencia doméstica que al terminar una relación tormentosa después de unos años quieren comenzar una nueva y no pueden porque tienen temor, dudas, incertidumbre. Por eso primero, tiene que vencer el miedo.

Segundo: deben pedir ayuda a su iglesia, a las autoridades y alejarse de esa persona, nunca pensar que va a cambiar, porque una de las cosas que nosotros llamamos en nuestros entrenamientos como “el violador doméstico”, ¿qué es lo que ocurre?, primero, en una etapa del ciclo de la violencia doméstica, hay un período de tensión, esa tensión explota, llegan los maltratos, golpes y luego la etapa de luna de miel: cuando el esposo, le dice: “mi vida, perdóname, prometo que voy cambiar” y comienza la discusión, que lleva a un golpe, a un insulto pero prometen que van a cambiar y nunca cambian. Es verdad que Dios creó el matrimonio con el propósito para toda la vida, pero también es cierto que a través de la Palabra vemos que no nos ha creado para la infelicidad, no nos ha creado para que la mujer tenga que soportar golpes, o sea, que en algunos casos extremos si no hay solución, sí sabemos que va a terminar la relación en divorcio, es mejor en ese caso un divorcio a que termine la mujer en el hospital, en coma o hasta pierdan la vida.

El gobierno debe trabajar más en la educación, concientizar para que los medios de comunicación den importancia a la familia. La mujer debe estudiar primero el perfil del novio porque muchas se afanan por tener un marido, un matrimonio, un hogar, sueñan con muchas cosas, pero los problemas comienzan a través del noviazgo; hay señales y uno puede darse cuenta cuando el novio es posesivo, controlador y celoso, cuidado, hay una luz roja, una alerta, las mujeres deben tener mucho cuidado, y es preferible terminar un noviazgo antes que llegar a mayores problemas durante el matrimonio porque justamente el matrimonio es una decisión sagrada y para toda la vida, como lo dice la Palabra. Pero en el caso de la violencia doméstica a nivel local y nacional y en América Latina, está el típico latino machista que tiene que ver con esa cultura, con nuestras tradiciones, con la creencia de que el hombre es el jefe, el que todo lo puede, el capitán, el general como si fuera un ejército y la realidad es que la Palabra de Dios también enseña que el hombre debe ser líder y la mujer debe ser una bendición para el hombre y que él tiene que bendecir a su mujer e hijos.

Cocaína, siembra y consumo, ¿temas para los pastores?

El narcotráfico es complejo, es un tema social en el que muchas veces me he mantenido al margen porque tiene muchos ángulos. La iglesia debe orar por la familia y por los jóvenes víctimas del narcotráfico. Pero debemos separar dos cosas: una cosa es el narcotraficante que comercia con las drogas y otra es el adicto, el enfermo. Es una de las tantas formas de explotación infantil, es alto abuso contra los menores, es un tema en el que la iglesia debe manifestarse en contra de estas situaciones. Yo defino la droga como el mal, el cáncer de este tiempo, hay muchos problemas más pero sin perder la vista sobre este asunto, la iglesia debe manifestarse, sí, en contra definitivamente, pero es una responsabilidad social, de todos, la prevención es muy importante, que los padres hablen más con los hijos acerca de las consecuencias, en cuanto al mal que causa la droga, la Biblia enseña que el cuerpo es templo del Espíritu Santo: todo me es lícito más no todo me conviene, eso lo enseña el apóstol Pablo, es una regla muy importante.

Mi mensaje es que deben hacerse más esfuerzos en materia de comunicación, prevención, de lucha contra este problema, pero mientras haya demanda, lo veo muy difícil, la legalización de las drogas, me parece un disparate porque si bien para tratamientos médicos algunas pequeñas dosis de drogas podrían llegar a servir eso de la llamada droga recreacional es un concepto que se ha hablado muchísimo en EE.UU., América Latina, Uruguay, Colombia, es un absurdo, sabemos perfectamente que afecta el cerebro, el sistema nervioso central a través de los años aunque sean pequeñas dosis. En América Latina faltan más planes sociales para ayudar a las personas adictas a salir de ese vicio y decirles un rotundo no a los vendedores de droga, pero es un tema extremadamente difícil.

¿Lo que está pasando en el mundo es un preaviso que estamos a final de los días?

La Biblia no se equivoca, porque es la Palabra de Dios y Dios es perfecto. En Apocalipsis y también Pablo y Timoteo hablan de lo que a pasar. Pablo llama: desobedientes. En Apocalipsis dice que va a haber huracanes, luchas, la gente va a traer más violencia, terremotos, guerras, todo esto son señales de los últimos tiempos, no cabe duda, este contexto que estamos viviendo tanto con lo que está pasando en América Latina como la situación en Oriente Medio, el caso de Israel por ejemplo, esto nos lleva a que estamos más cerca de la Segunda Venida de Jesucristo. No sabemos la hora, la fecha, ni el día, pero Dios lo sabe, lo más importante es que tenemos que enseñar a las personas a vivir una vida plena llena de fe y esperanza que no está puesta en un madero con un hombre, esa cruz está vacía, porque Cristo vive y es la esperanza más grande, la seguridad más grande que podemos tener y si tenemos problemas y cometemos errores, si nos sentimos mal en el camino, tenemos que volver, ¿cómo volvemos? Cuando nos encontramos nuevamente con la Palabra de Dios, porque Su misericordia es extensiva, si tenemos falta de crecimiento, tenemos que pedirle a Dios mayor sabiduría y crecer más, si tenemos problemas en el hogar pedirle a Dios que nos consuele, de entendimiento para poder resolver este problema, para saber discernir, si estamos tentados en algo debemos aprender a huir, aunque sea difícil y si caímos en un mal momento levantarnos y volver a Dios.

Lo que propongo a la iglesia y la familia cristiana es que avancemos hacia la meta, nunca miremos hacia atrás, miremos hacia adelante porque mirando hacia adelante con la fe, los ojos, hacia el cielo es como vamos a construir vidas, familias, mejores hogares y seremos prósperos pero no la prosperidad a que estamos acostumbrados no, la que trasciende esta vida con tesoros y riquezas incalculables, esa es la exhortación e invitación que les doy, que sigamos el camino de la verdadera felicidad y de la esperanza, el mundo necesita felicidad, pero la que es transitoria, no los momentos felices, la felicidad que solo la fe y la esperanza en nuestro Señor ofrece.

Por: Augusto Calderón Díaz. Director General de la Revista Hechos&Crónicas. Diácono de la iglesia Casa Sobre la Roca, en Bogotá.

Foto: Archivo Revista Hechos&Crónicas

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