Jueves, 19 Enero 2017 22:09

10 razones por las que la teología importa

Muchos cristianos concuerdan en que la Teología es importante, pero no saben explicar por qué. Tenemos algunas razones que pueden explicarlo.

1- porque incluso los evangélicos necesitan evangelizar

Hoy se habla mucho de lo que significa ser evangélico, y es difícil definir un protestantismo esencial, y fijarlo en una forma particular. Teológicamente, el problema con esta respuesta es que "llevar cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo". (2 Corintios 10: 5) no es una proposición única. Es una tarea que debe ser retomada una y otra vez. Al igual que la gracia de Dios, es "nueva cada mañana". (Lamentaciones 3:23).

El protestantismo no es una forma religiosa fija y segura o un sistema doctrinal. No es una tradición confesional o una denominación. El protestantismo es una manera de relacionarse con Dios y con el mundo que enfatiza las buenas nuevas de Jesucristo y su importancia en cómo vivimos nuestras vidas. No hay una sola manera correcta de ser evangélico. En verdad, el cristianismo protestante es dinámico, está en movimiento, siempre "en el camino". Por eso, los evangélicos siempre necesitan ser evangelizados.

2- porque no podemos sentir nuestro camino hacia el conocimiento de Dios

La experiencia siempre ha sido una parte importante del protestantismo. Desde Jonathan Edwards y Charles Finney hasta Henry Blackaby y Dallas Willard, los evangélicos han comprendido desde hace mucho tiempo que el evangelio exige una respuesta de la voluntad y una conversión del corazón. La valoración de Chuck Colson aquí es correcta: La creencia de que "las doctrinas deben ser extraídas de la experiencia interna -esto es, los sentimientos personales- es una versión del gnosticismo". El problema es que no hay garantía de que las experiencias muestren a Dios. Necesitamos una manera más segura de conocer a Dios.

Afortunadamente, Dios ha provisto tal manera: A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo unigénito, que es Dios y que vive en unión íntima con el Padre, nos lo ha dado a conocer. Juan 1: 18. En Jesús tenemos la exégesis de Dios y un firme fundamento para nuestra fe.

3- porque la biblia no es una bolsa de datos sobre Dios

En un esfuerzo por evitar la trampa de reclutar de manera inapropiada la experiencia como fundamento para nuestro conocimiento de Dios, algunos han recurrido a la Escritura como su guía infalible para la fe y la práctica. Pero a menudo se hace sin pensar en las dificultades que implica la interpretación bíblica, ¡y no sólo en la dificultad de aprender idiomas extraños! Los llamamientos al texto han sido utilizados a lo largo de los años para justificar diversas posiciones éticas, desde la esclavitud y el apartheid hasta la subyugación de las mujeres y los genocidios antisemitas. Además, todos los llamados "herejes" conocían muy bien su Biblia y podían encontrar apoyo para sus posiciones dentro de sus páginas.

Para resolver este problema, la iglesia desarrolló dos reglas de interpretación: la "regla de la fe" y la "regla del amor". La regla del amor estipula que se debe leer la Escritura de una manera que promueva el amor de Dios y el prójimo, y la regla de la fe ofrece las afirmaciones teológicas compartidas de la iglesia como una guía similar para la lectura. Jesucristo está detrás de cada una de estas reglas: Él es quien promulga el amor perfecto para Dios y el prójimo, y hace conocer al Padre. Debemos leer la Escritura con un ojo fijo en Jesucristo, y con un esfuerzo constante para ver cómo cada porción de la Escritura nos guía de nuevo a Él. Esta es la carga de la afirmación de Lutero de que "todo lo que promueve a Cristo es la Palabra de Dios que se busca y se encuentra en la Sagrada Escritura". (Obras de Lutero 35: 396).

4- Porque a Dios le gustanlas autopistas, no los callejones

Como metáfora, es difícil dejar de ver que Dios prefiere estar "en movimiento" (para tomar el lenguaje de CS Lewis al describir Aslan). Pero esta visión teológica es fácilmente olvidada bajo la presión dentro de nuestra sociedad pluralista que define que lo que creemos va en contravía del dinamismo. El resultado es lo que Roger Olson ha descrito como "la percepción de una cierta militancia en defensa de la tradición doctrinal evangélica" y "una tendencia a llenar la categoría de lo esencial (dogmas) de las creencias cristianas con lo no esencial". Este deseo de estabilizar la tradición y protegerla contra las desviaciones percibidas puede conducir fácilmente a una especie de osificación teológica. Si la Palabra de Dios es realmente "viva y activa" (Hebreos 4:12), entonces una defensa militante del pasado puede resultar en el silenciamiento de Dios en el presente. Aquellos que siguen a un Dios tan vivo también deben estar en movimiento, con un dinámico testimonio del evangelio de Jesucristo en nuestro propio lugar y tiempo.

5- porque la nueva Jerusalén será más urbana que suburbana

Los cristianos a menudo trabajan bajo la falsa suposición de que las formas culturales que hemos heredado de nuestros antepasados en la fe son distintivamente "cristianas". Nuestras cortinas culturales nos llevan a malinterpretar el texto bíblico, a encontrar reglas y directrices que simplemente no existen. Las normas culturales sobre el dinero, el género, la raza, el trabajo y la familia se filtran en nuestro subconsciente y en nuestra vida cotidiana.

Detrás de todo esto está la suposición de que sólo hay una forma de ser verdaderamente humanos y de seguir nuestro camino. Pero cuando miramos la Biblia, vemos una diversidad múltiple de identidades humanas y estructuras sociales. La "ley de Cristo" (Gálatas 6: 2) no es un plan sino una orden de seguir a Cristo en la diversidad de nuestros contextos locales y en la unidad del reino venidero de Dios. Cuando Jesús rechaza los valores familiares prevalecientes tanto de sus días como de los nuestros (Mateo 10: 35-36), no nos está diciendo que odiemos a nuestras familias, está proclamando una visión de fidelidad al reino de Dios que es más grande que las normas sociales de una sola cultura.

6- porque Dios no es solo un buen instructor de auto-ayuda

La cultura americana nos rodea con la noción de que poseemos dentro de nosotros todos los recursos necesarios para el éxito y la felicidad. De hecho, los Estados Unidos se fundaron en la noción de que poseen ciertos "derechos inalienables" para la autorrealización: "la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad".

Dietrich Bonhoeffer nos recuerda que la teología no está en el negocio de "explotar la debilidad humana y las limitaciones humanas". En lugar de entender a Dios en términos de la vida humana, la vida humana debe ser definida por el poder de Dios en Jesucristo. La fe cristiana reconoce a un Dios que nos revela nuestra verdadera debilidad -el pecado- y actúa soberanamente en Cristo para reconciliarnos con Dios y entre nosotros. Como comunidad de este Dios, la iglesia no es una comunidad de instrucción de auto-ayuda, sino un lugar de donación misionera. Quien quiera ser mi discípulo debe negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme. (Marcos 8:34).

7- porque Dios no es un dictador cósmico

Muchas personas encuentran consuelo en la creencia de que Dios está en completo control de nuestras vidas. Saber que Dios tiene un "plan perfecto" no sólo proporciona certeza de salvación, sino que también ofrece consuelo en tiempos de gran sufrimiento.

Vistos de forma abstracta, tenemos aquí otra versión de la deidad de autoayuda, que aparentemente satisface nuestras necesidades y resuelve todos nuestros problemas. Pero como observa Donald Bloesch: "los cristianos bíblicos no afirman al Dios del poder absoluto". La soberanía de Dios no es el poder arbitrario de hacer el círculo cuadrado o lo malo, bueno. La soberanía desnuda nos deja sin confianza en quién es realmente este Dios y si Dios nos ama y si nos dará su fidelidad. Afortunadamente, la Biblia enseña que "el poder de Dios no se manifiesta en decretos arbitrarios, sino en el amor sacrificial de Jesucristo.

8- porque la voluntad de Dios para tu vida no es realmente acerca de tu vida.

La pregunta, "¿Cuál es la voluntad de Dios para mi vida?" Es una vejación para muchos creyentes. El intento de "encontrar" la voluntad de Dios presupone una separación entre las voluntades "escondidas" y "reveladas" de Dios. Según los reformadores, Dios providencialmente gobierna sobre el mundo según la voluntad oculta o eterna de Dios, mientras que Jesús sólo proporcionó acceso a la voluntad revelada de Dios concerniente a la salvación.

Una segunda mirada al Nuevo Testamento cuestiona la noción de dos voluntades en Dios. (Efesios 1: 5, 8-10). La pregunta sobre la voluntad de Dios nunca es sobre nuestras vidas, sino sobre su vida. Por lo tanto, la voluntad de Dios no es un enigma para ser resuelto, sino una realidad para ser alabada y proclamada.

9- Porque la vida cristiana no se trata solo de comer

¡Si hay una cosa que los cristianos saben hacer es comer! Si puede cargar una mesa con comida, puede contar con la gente de la iglesia mostrando tiempos de "compañerismo" y "refresco espiritual". Tal vez por eso la Cena del Señor se convierte fácilmente en un punto focal de nuestras vidas en comunión.

Pero aquí está la cosa sobre comer: al comer demasiado sin ejercicio, usted terminará siendo gordo. Mientras que al comer en una forma equilibrada es a menudo placentera, finalmente está dirigida a un propósito más allá de sí mismo. Comemos para vivir.

Lo mismo ocurre en la vida cristiana. Venimos a la mesa del Señor para comer, para vivir una cierta clase de vida. La Gran Comisión, que se encuentra en Mateo 28: 19-20, describe el tipo de vida por la cual los cristianos se alimentan en la mesa: Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. Esta es la misión de la iglesia, el ejercicio que debe realizar para no engordar y no ser indolente en la vida por la cual se nutre de palabra y sacramento. Los cristianos nunca se alimentan simplemente para su propio beneficio, lo hacen en nombre de los demás.

10- porque lo que importa no es sólo lo que crees, sino por qué y cómo lo crees

Estamos convencidos de que dedicarse a un cuidadoso pensamiento teológico es una tarea esencial de la vida cristiana. No podemos abandonar la teología sin abandonar a Dios, ya que la teología está involucrada de alguna manera cada vez que pensamos o hablamos de Dios. En consecuencia, cada persona es un teólogo. La única pregunta es si seremos teólogos reflexivos, responsables o irresponsables. El camino del discipulado cristiano es cuestión de aprender por qué creemos, y de pensar cuidadosamente sobre esta creencia, no para golpear a otros con nuestro conocimiento, sino para dar testimonio fi el a Dios en la totalidad de nuestra vida.

La teología trata menos sobre el qué y mucho más sobre el cómo. Somos llamados como cristianos a no firmar una cierta declaración doctrinal sino a seguir cierta manera de vivir.

Por: David W. Congdon y W. Travis McMaken de Christianity Today.

Traduccción: Carolina Zamora.

Visto 1543 veces

logo-con-transp4

Revista Hechos&Crónicas es la opción perfecta para los lectores que quieren estar bien informados de lo que pasa en Colombia y el mundo. Analiza desde la perspectiva cristiana integral con cifras, datos y hechos, temas sociales, económicos, religiosos, políticos, deportivos, del mundo del espectáculo, entre otros.
Este medio impreso cuenta con el respaldo de la iglesia Casa Sobre la Roca.

 

Contáctenos

Revista H&C

Tel: (571) 6346100 ext 1090
Cel: (57) 320 275 0899
Email: servicliente@revistahyc.com
Dir: Cll 104 # 14a - 22 
Bogotá - Colombia